Muchos creen que buena parte de la suerte de los industriales para 2009 dependerá de las medidas que pueda adoptar el gobierno nacional. La sensación general es que habrá menor movimiento.
Aún golpeados por un último trimestre de 2008 considerado “nefasto” desde numerosos espacios productivos y comerciales, las pymes cordobesas anticipan doce meses en los que la caída de sus ventas será prácticamente un hecho, y las eventuales reducciones de personal moneda corriente, salvo que el gobierno nacional adopte medidas claras para salir de la crisis e implemente medios alternativos de financiamiento para mantener vivas las estructuras.
En diálogo con PUNTAL, los titulares de tres Cámaras empresarias de la provincia repasaron los números de 2008 y anticiparon los posibles comportamientos futuros de sus respectivos sectores.
El calzado, en jaque por las importaciones
El presidente de la Cámara de la Industria del Calzado de Córdoba, Miguel Hames, asegura que la actividad del sector cayó entre el 15 y el 20 por ciento en 2008 respecto del año anterior, principalmente a partir del desmedido incremento de las importaciones como consecuencia de los mejores costos del calzado procedente de Oriente frente a la producción local. Mientras dos años atrás ingresaron al comercio local 28 millones de pares, el año pasado la cifra trepó a 30,8 millones, relegando las ventas de productos fabricados en el país.
En relación a la situación del personal, Hames asegura que no hubo gran cantidad de despidos directos en los últimos meses, aunque sí muchos retiros voluntarios. “Creo que las reducciones de personal por esta vía van a continuar este año, aunque mucho depende de lo que haga el Gobierno nacional con respecto a las importaciones. Si la ministra de Industria Débora Georgi apoya a la industria nacional tal como lo está diciendo, entonces recién ahí mejoraría el panorama”, explica el titular de la Cámara.
Al respecto, los fabricantes del calzado vaticinan en esta instancia una disminución del 30 por ciento en sus ventas frente al año pasado. “En enero prácticamente las fábricas están de vacaciones, pero las perspectivas no son buenas, aunque tampoco del todo malas. Nuestro sector es pyme, y tenemos que ser optimistas porque no nos queda otra”, resume Hames.
Las industrias plásticas aguardan la reactivación de las automotrices
Con apreciaciones similares, el presidente de la Cámara de Industrias Plásticas de Córdoba, Omar Pellisa, asegura que el parate más fuerte que sufrió su sector se situó en la primera quincena de noviembre, y se extendió hasta fin de año, como consecuencia de la abrupta caída en la industria automotriz, una de las principales consumidoras de su producción.
“El año marchó bien hasta septiembre, pero la industria automotriz paralizó todo un subsector. En cambio, lo que tiene que ver con el consumo masivo no fue tan afectado”, explica Pellisa, quien traza también un panorama negativo para 2009.
“Las perspectivas no son buenas, pensamos que esto va a empeorar. El sector automotriz no vislumbra un arranque, anticipa despidos, y las medidas que tomó el Gobierno nacional no están dando el efecto buscado; tampoco hay liquidez y el mercado se retrae”, acota.
En este contexto, los despidos producidos en los últimos meses del último año podrían continuar durante todo 2009, máxime si no se resuelve la situación del sector automotriz.
“El Gobierno debería despejar la incertidumbre. La falta de financiamiento y de medidas concretas que reactiven el consumo tienen que cambiar, y se debería inyectar dinero en la economía, como lo están haciendo todos los países del mundo para mantener el consumo”, sintetiza Pellisa.
Madereros anticipan menores caídas
En la otra vereda, el titular de la Cámara de la Madera de Córdoba, Gustavo Viano, anticipa un año un tanto más positivo para el sector que encabeza.
“Los primeros 15 días de enero han tenido un comportamiento que nos anticipa un 2009 sin crecimiento, pero tampoco de caídas. Se están reponiendo algunas ventas y el mercado se está movilizando con mucha tranquilidad; no se ve una situación de mucha euforia pero tampoco de dramatismo; es como que vamos a hacer la plancha”, grafica, aunque luego bromea: “Ojalá que no termine esto siendo un hundimiento”.
Un año que se anticipa sin ganancias pero tampoco pérdidas parece ser un verdadero logro frente a la fuerte caída en las ventas que se manifestó en el último trimestre del año, llegando hasta al 50 ó 70 por ciento en algunos casos. Además, 2007 dejó como saldo una disminución cercana al 10 por ciento de la planta de trabajadores del sector en toda la provincia.
“Estimamos que este año habrá movimiento pero que la construcción no va a ir anticipando proyectos sino que ejecutará los ya iniciados. Además, vemos una tendencia de reposición sin stock, es decir, se está trabajando con stock cero”, resalta como tendencia.
“Lo que necesitamos es que el Gobierno nos dé lineamientos para poder anticiparnos, presupuestar. Necesitamos que nos digan cómo se va a recuperar el crédito, y si éste no se recupera que nos digan qué alternativas tenemos. Necesitamos además sinceridad con el tipo de cambio y reglas claras para que el consumidor tenga confianza”, finaliza Viano.
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