La ex directora del IPC, en su paso por Mendoza contó a Los Andes que nunca pensaron que el Gobierno iba a manipular todos los índices. Afirmó que si hoy la institución empezara de cero tardaría años en recuperar la credibilidad
De paso por Mendoza, a donde llegó invitada a una jornadas en la Facultad de Ciencias Económicas de la UNCuyo, la profesional -que hasta diciembre de 2006 se encargó de medir la inflación-, contó a Los Andes que el avance sobre los datos fue como una "metástasis" que comenzó con el índice de precios pero que fue contagiando al resto de los indicadores.
"Estamos ciegos ante la toma de decisiones", se queja, al mismo tiempo que no ve salidas rápidas para mejorar la confianza en las estadísticas públicas.
- ¿En qué estado se encuentra hoy el Indec?
- Está desmantelado en todos los sentidos; sobre todo, en lo que al personal técnico y calificado se refiere.
- Usted habla de tres etapas en el IPC ¿Cuáles son?
- La que hubo hasta diciembre de 2006, la del Indec hasta abril de 2008 con la manipulación de datos y la actual con un método poco confiable, que coexiste con las mediciones privadas.
- Sin embargo, los consultores privados no cuentan con los mismos recursos y variedad de datos que el Indec.
- El deber del Estado es hacer las estadísticas públicas y creíbles para tomar decisiones. No es bueno que haya diversos indicadores de inflación.
- ¿Cómo se manipulan los índices?
- Yo siempre digo que no es el método sino los datos. Al principio, y eso está probado por la Justicia, se ponen por fuera del índice las variaciones dadas en el área de turismo, prepagas y en su momento hasta la lechuga -que había aumentado el 100%-. Ponen números distintos y así empieza. Después establecieron topes máximos a las verduras, que son las que más dispersión tienen por la estacionalidad.
- Ahora ¿qué método se está usando?
- En abril de 2008 se hace una metodología que deja mucho que desear en lo técnico, por lo confuso. Va para atrás en lo que se había evolucionado, porque no queda claro a quién está representando y además confunde nivel con variación de precios. Yo hablo del IPC pero esto fue como una metástasis.
- ¿En qué sentido?
- A medida que fue avanzando, fue contagiando a otros indicadores. Primero a los índices que tienen como insumo directo al IPC que son Canasta Básica y Canasta Básica Total a partir de las que se calcula Indigencia y la Pobreza.
Después, con el Producto Bruto Interno (PBI) ya que si la inflación está subestimada el PBI se sobreestima. También se modificó todo número que no gustaba, por lo que los indicadores quedan inconsistentes.
-¿En este contexto, ¿qué se puede esperar del Censo 2010?
- Yo desearía que no se lograra hacer. Es una opinión personal, pero creo que se invierte tanto dinero y, además, es una foto del país después de diez años sin datos intermedios. Desde mi punto de vista, la falta de calidad de datos provista por el Indec hace pensar que no están en condiciones de llevar adelante un censo calificado.
- ¿Cuál es la consecuencia de no tener buena información del censo o de no confiar en los resultados?
- Esto nos deja otra vez sin variables que sirvan a la toma de decisiones, a combatir la pobreza estructural o al marco que precisa el Indec para renovar sus muestras. Desde el lado político, se necesita saber cuántos habitantes hay en los distritos para saber cuántos representantes va a tener.
- Si el Indec se normalizara ¿cuánto tardaría en recuperar su credibilidad?
- Si empieza de cero hoy, le va a llevar muchos años volver a tener la confiabilidad que se había construido en 40 años. Eso, sin contar el difícil escenario que hay en lo que a recursos humanos se refiere. Pero va a costar más recuperar la credibilidad (unos cinco o seis años) que reconstruir el Indec.
- ¿Se podrá recuperar la información de estos años?
- Creo que va a haber un bache en la historia, pero me parece que hay que ir para adelante pero también investigar hacia atrás.
- ¿Cuánto cuesta no tener datos confiables?
- La economía funciona por expectativas y al no conocer la inflación no sólo no se sabe dónde estamos parados sino que no se plantean planes antiinflacionarios para poder -en unos años- bajar de los dos dígitos. Además, las reglas poco claras no atraen las inversiones.
- ¿Qué opina de la reestructuración del Indec que se está planteando en el Congreso?
- Lo que pasó en Senadores es un paso adelante, pero me gustaría que hubiera más modificaciones sobre la ley.
- ¿Que es lo que está sucediendo en Diputados?
El proyecto de Diputados es más completo, hace un blindaje estadístico y deja al Indec más autónomo a partir de una nueva ley. La anterior -que data de la década del '60- no era mala, sólo que no se cumplió.
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