La mujer por cuya suerte los funcionarios se despreocuparon la semana anterior fue víctima de un ataque de violencia de género, como habían advertido organizaciones no gubernamentales.
Lo que se temía y se preveía, lo que se advirtió y se anticipó, ocurrió: como si fuera la crónica de una golpiza anunciada.
Pilar Llorens, la joven mujer que en las últimas semanas quedó en el centro de la escena porque intentó escapar de su entorno violento pero no pudo hacerlo ante el desinterés de los funcionarios del Estado, recibió otro ataque de quien era su pareja.
Esta vez, a raíz de la intervención del grupo de Mujeres Autoconvocadas y de la concejala del Frente Pampeano Cecilia Roigé, la mujer encontró refugio provisorio en el “hogar de medio camino” de la Municipalidad de Santa Rosa.
Mientras tanto, el acusado de violencia de género quedó detenido y desde la Fiscalía dedicada a cuestiones de Género -que empezó a funcionar esta semana- se reclamará al juez interviniente la prisión preventiva, según las garantías que recibieron las mujeres que acompañaron a Pilar en todo este proceso.
El caso conmovió a los santarroseños y se instaló de modo potente en la agenda pública a tal punto que el Concejo Deliberante suscribió un pedido unánime para que el intendente Luis Larrañaga pidiera la renuncia de la directora de Políticas de Género Fabiana Montañez, una de las autoridades responsables de la desidia e indiferencia con la que el Estado trató el tema.
Como encargada de la Fiscalía de Género interviene Leticia Pordomingo, aunque las Mujeres Autoconvocadas fueron atendidas por la adjunta Mónica Rivero, que las puso al tanto de lo ocurrido y avanzado en el expediente.
La situación explotó el domingo a la noche. De acuerdo a lo que explicaron testigos, la golpiza se extendió durante unas 6 horas. La intervención de vecinos y de la agrupación no gubernamental salvó a Pilar de una situación de mayor gravedad y peores padecimientos.
De todos modos, sufrió lesiones visibles: en la boca, en las piernas y en los brazos. Aunque en la Unidad Funcional de Género que depende de la Policía provincial no hubo un médico que atendiera a Pilar.
Cintia Alcaraz, una de las referentes de Mujeres Autoconvocadas y presidenta de la Asociación Civil El Ágora, dijo que Pilar solo contó con la asistencia de un enfermero, que anticipó que hacía esa tarea “a modo de gauchada”: anotó algunas cosas en un cuaderno y nada más.
Sin embargo, en el expediente formalizado ante la Fiscalía figura un examen con la firma del médico policial.
Pilar ingresó al “hogar de medio camino” del municipio y desde ese momento no fue posible más contactos con ella. La directora de Políticas de Género, Fabiana Montañez, “nos cerró la puerta en la cara”, relató Alcaraz.
Remarcó que “hay responsables políticos” de la situación, “porque la venimos advirtiendo hace dos semanas”. Y señaló que se evalúa formalizar una denuncia ante la Fiscalía de Investigaciones Administrativas para que se analice el papel de los funcionarios.
Montañez, cuestionada por su ineptitud para el cargo no solo a partir de este caso, se había preguntado durante los hechos de la semana pasada: “¿A qué iba a ir?”. Así, tal como hizo la presidenta del Consejo Provincial de la Mujer Elizabeth Rossi, relativizó el rol del organismo a su cargo para tomar intervención y dio a entender que el episodio no merecía atención, sino que se trataba de una movida con intereses políticos.
El agresor fue detenido el domingo y está acusado de lesiones. Desde la Fiscalía se anunció que le solicitarían al juez de Control que dicte la preventiva. Pero también es posible que el magistrado prefiera una medida menos gravosa, como por ejemplo una restricción absoluta de acercamiento.
María Zerbino fue otra de las referentes de Mujeres Autoconvocadas que se hizo presente en la Ciudad Judicial para interesarse por el avance de la investigación. Alcaraz insistió en que Pilar “debiera haber sido revisada seriamente por un profesional en la materia. Después esas malas confecciones probatorias dejan las causas en nada”, lamentó y advirtió.
Reafirmó que la golpiza se veía venir: “Sabíamos que iba a venir brava la mano porque además era un fin de semana largo. Monitoreamos la situación hasta que logramos una comunicación con la Policía y una testigo. Recibió durante 6 horas una golpiza por parte de su expareja”, confirmó sobre los padecimientos de Pilar.
“Somos testigos de lo que ocurrió y únicas referentes de Pilar, que no tiene relación con sus familiares; así que está completamente sola y eso hizo la situación más grave”, añadió.
Para poder utilizar el hogar de medio camino se hizo necesaria la intervención de la concejala Roigé. Pero en el lugar, que responde al municipio, no dejaron entrar a ninguna persona para contactarse con Pilar y poder conocer de cerca su estado físico y sicológico. Además, se le había proveído un teléfono que su agresor destruyó o escondió, según dedujeron las denunciantes.
Zerbino fue otra vez al Concejo Deliberante: “relaté lo sucedido y cargué con las responsabilidades, no olviden que el jueves salió el pedido de remoción de Montañez y el compromiso de hacer cargo al Ejecutivo para solucionar el problema habitacional de Pilar. Pero no fue demasiado exitoso. Dicen que la cuestión habitacional es una responsabilidad de la provincia. Estamos cansados de ese peloteo y queremos soluciones inmediatas: Pilar necesita una vivienda para estar con sus chicos y vendrá un proceso a transitar, con orientación sicológica, pero ahora hay que sacarla de la situación de riesgo en la que está”.

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