Se estima que este año habrá entre 3 y 4 millones de terneros menos, por lo que se reduciría el negocio y aumentaría el precio. Jorge Iturre consideró que el alto precio de la carne vacuna no se va a revertir, por lo que va a haber que acostumbrarse a consumir otro tipo de carne alternativa, como la de pollo o cerdo.
Manifestó que se estima que este año habrá entre 3 y 4 millones de terneros menos, por lo que evidentemente se reducirá el negocio y aumentará el precio. Asimismo dijo que se ha generado una incertidumbre sobre lo que puede pasar de ahora en adelante, porque si el gobierno interviene nuevamente los mercados con cierre de exportaciones es muy probable que los valores bajen.
Indicó que a raíz de la intensa sequía del año pasado zonas netamente ganaderas que se desprendieron de los vientres han comenzado a comprar de nuevo, por lo que ha tomado nuevamente impulso la ganadería y espera que siga así la situación.
"El gobierno tendrá que ofrecer créditos muy baratos a largo plazo para que el productor pueda volver a tener vacas dentro del campo, porque sino vamos a entrar con una política de éstas que sirven a la concentración de los grandes capitales, donde comprarán 20 o 30 mil hectáreas de campo y van a explotarlo ellos, por lo que hay que luchar para que el productor pequeño y mediano no desaparezca", dijo.
Iturre consideró que el precio de la carne vacuna no se va a revertir, por lo que habrá que acostumbrarse a consumir otro tipo de carne alternativa, como la de pollo o cerdo. Manifestó que si se quiere comer lomo va a haber que pagar 70 pesos y dejar algunos cortes para la exportación, dado que generan divisas y fuentes de trabajo.
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