El aspirante salteño a la Cámara baja nacional es aliado electoral de Elisa Carrió y del radical Gerardo Morales.
En esa línea, remarcó que los provincianos "necesitamos un cambio de signo político en el Congreso nacional, porque estamos frente al gobierno más centralista de la historia del país".
El candidato analizó que para Salta no hubo ninguna respuesta a los problemas estructurales, "aún cuando la presidenta (Cristina Fernández) hará una cuarta visita para anunciar que en los próximos meses se pondrá en marcha un tren urbano. Esta iniciativa es adecuada, pero es una respuesta muy pobre para las necesidades de los salteños, que necesitamos la reactivación del ferrocarril Belgrano", acotó.
Gómez Diez también anticipó que el tramo final de campaña lo hará llamando a la reflexión a los salteños sobre el sentido de su voto y con un mensaje claro: "La elección de diputados nacionales no puede volver a convertirse en una interna del PJ como pasó en el 2007. En esa ocasión muchos salteños votaron por un cambio y nada cambió en la provincia", dijo.
De la agenda legislativa que propone, destacó la necesidad de derogar superpoderes presupuestarios, una nueva ley de coparticipación federal de impuestos, no prórroga de impuestos que no se coparticipan como el del cheque, actualizar recursos del fondo nacional de viviendas, no desvío de recursos de los jubilados y pensionados.
Dijo que también impulsarán medidas de estímulo a las PyME para salvaguardar puestos laborales y, entre otras cosas, el otorgamiento de una signación universal a la niñez de $ 200 por mes a cobrar por la madre con la condición de que vayan a la escuela y controlar su estado de salud y nutricional. Finalmente, Gómez Diez observó que en esta campaña se "ve un enorme gasto desde el oficialismo" y dijo que "se instaló una práctica propia del kirchnerismo como es la presión a intendentes de distintos sectores políticos".




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