El gobierno de Siria hace concesiones

Para calmar las protestas populares, las autoridades aceptaron algunas reivindicaciones religiosas, como el uso del velo islámico y el cierre del único casino que opera en el país. También liberará a 48 presos políticos.

El gobierno de Siria anunció concesiones religiosas a los sectores sunitas, mejoras para la minoría kurda y la invitación al diálogo con algunos intelectuales opositores para calmar la ola de protestas que sacude al país.

El presidente Bashar al Assad, líder de la minoría chiíta que gobierna Siria desde hace casi medio siglo, decidió aplacar las reivindicaciones populares levantando la prohibición para que las mujeres usen el velo islámico en lugares públicos y cerrando el único casino del país, dado que los juegos de azar son considerados una blasfemia por los opositores islámicos.

Con estas medidas, el gobierno del nacionalista y laico Partido Baas, que ha reprimido duramente las protestas en demanda de democracia y ha causado la muerte de más de un centenar de manifestantes, anula algunas normas “antiislámicas” impuestas recientemente y reincorpora a las docentes que fueron despedidas en junio por usar el “niqab” (velo que cubre todo el cuerpo) en sus trabajos.

El ahora clausurado casino era el único legal en Siria y había despertado duras críticas por parte de los sectores religiosos cuando fue inaugurado en diciembre, cerca del aeropuerto internacional de Damasco.

Según trascendió, ambas decisiones fueron tomadas con el acuerdo de dirigentes sunitas, que dieron su apoyo a las nuevas “iniciativas reformadoras” a cambio de medidas concretas para la gente de esa confesión profesada por más del 80% de la población.

Muhammad al Buti, uno de los líderes sunitas, anunció también en el canal de noticias estatal la creación de un Instituto Superior para el Estudio de las Ciencias Islámicas.

Al Assad aseguró a la vez que resolverá la cuestión de unos 100 mil kurdos (cerca del 10% de los sirios y también sunitas) privados desde hace casi medio siglo de sus derechos a la ciudadanía. El gobierno de Damasco también dijo que liberará a 48 prisioneros políticos.

La directora del diario oficialista Tishrin, Samira Musalima, informó en un artículo que algunos opositores fueron llamados a participar de un “diálogo nacional para construir una Siria fuerte y capaz, donde la libertad, la dignidad, la voluntad y el futuro del ser humano sean los valores más altos”. Escritores, profesores universitarios e intelectuales opositores confirmaron haber sido invitados, pero consideraron la iniciativa como algo “aún embrionario”.

Para este sábado está prevista la formación del nuevo gobierno, encabezado por el sunita y ex ministro de Agricultura Adel Safar. Según fuentes cercanas a la presidencia, en los próximos días podría derogarse ley de emergencia vigente desde 1963. En 1982 el régimen sirio masacró a los religiosos Hermanos Musulmanes, matando a entre 10 y 40 mil personas.

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