El Gobierno propone bajar el alcohol al vino, pero los bodegueros dudan

El Gobierno propone bajar el alcohol al vino, pero los bodegueros dudan

Destinarán 3,5 millones de pesos para que las bodegas adquieran equipos para reducir el grado de los caldos.

La idea es obtener vinos de baja graduación alcohólica para incrementar el consumo y poder incluso competir con otras bebidas del sector. Para ese fin el Gobierno provincial destinará 3,5 millones de pesos para que las bodegas adquieran a modo de subsidio el equipamiento necesario para llevar adelante el procedimiento. Pero el proyecto genera dudas en el sector industrial porque temen que el vino resultante pierda cualidades que lo hagan atractivo para el comprador y que como consecuencia se puedan perder mercados que tanto cuesta conquistar.

Junto con otros anuncios, el ministro de Producción, Andrés Díaz Cano, dijo que la intención es fomentar el consumo de vino "a través de caldos de menor graduación para evitar que el público se vaya a otras bebidas". El bodeguero Ángel Leotta, quien dirige la Cámara Vitivinícola que reúne a industriales trasladistas y preside la Corporación Vitivinícola Argentina, mostró sus dudas sobre el plan porque dijo que "el vino se puede quedar sin estructura y entonces no nos va a servir. Quizás lo que se pueda hacer es bajar el grado de algunos y cortarlos con otros". Y sugirió que "hubiera sido bueno que se consultara al sector privado antes de tomar una decisión de este tipo". Por su parte, Horacio Ripalta, integrante de la Cámara de Bodegueros, de vinos de media y alta gama, planteó que "me parece bien que se piense en bebidas más amables para el consumidor, pero hay que ver qué aceptación tienen los nuevos vinos porque hay que tener cuidado de que no pierdan sus cualidades y se terminen perdiendo mercados".

En el país los vinos oscilan entre los 12 y los 14 grados de alcohol y el plan es obtener caldos de entre 7 u 8 grados.

Según tiene previsto el Gobierno, los fondos saldrán de un remanente que quedó de una ayuda nacional para la reducción de stocks del mercado y la intención es abrir un registro de bodegas interesadas en adquirir el equipamiento para desalcoholizar los vinos. Habrá un comité evaluador en el Ministerio, que seleccionará los establecimientos que estén en condiciones de recibir la ayuda, y una vez que adquieran la tecnología habrá un seguimiento del uso. Será requisito que tengan una capacidad de elaboración de 250.000 litros, explicó Díaz Cano.

La idea se inscribe en un plan denominado Incentivo Tecnológico para Reducción del Grado Alcohólico 2016-2017, con la idea no de reemplazar los vinos tradicionales "sino de generar un nuevo producto para adaptarnos a los nuevos gustos que capten la atención en especial de las mujeres y de los jóvenes".

El monto del incentivo oficial será destinado a cubrir los gastos para la adquisición de equipos que pueden utilizar dos procedimientos sugeridos. Uno es por ósmosis inversa y el otro es un sistema mediante ciclones al vacío (ver aparte). En el sector oficial analizan que este último sería el más adecuado para avanzar porque el vino pierde menos cualidades en el procedimiento. En Europa y Chile ya se utilizan estos procedimientos e incluso en este último país se autorizó el agregado de agua a los vinos.

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