El Ejecutivo quiere cerrar el año asegurando los fondos para pagar la deuda que vencerá en el primer trimestre. El Ministerio de Economía busca una ayuda a cuenta del dinero que llegará por el Plan de Asistencia Financiera. Compromisos.
"Este es un tiempo de negociaciones", puntualizó el ministro a LA GACETA al aludir a sus continuos viajes a Buenos Aires. Ante los funcionarios del Palacio de Hacienda de la Nación, Jiménez rindió examen en estos días sobre el comportamiento de las finanzas públicas de este año y las proyecciones para 2010.
Esos informes son la base para que Tucumán, por octavo año consecutivo, sea incluido en el Plan de Asistencia Financiera (PAF), con el que la Nación otorga préstamos a las provincias para cubrir hasta el 80% del capital de la deuda que vence cada año.
Según el gobernador José Alperovich, Tucumán deberá hacer frente a vencimientos de capital y de intereses de la deuda por una cifra cercana a los $ 550 millones sólo el año que viene. El endeudamiento público de la provincia roza los $ 4.600 millones.
En 2010, a Tucumán le tocará entre $ 430 millones y $ 460 millones del programa federal, según las estimaciones oficiales.
Esos acuerdos fiscales suelen firmarse en marzo o abril de cada año. Por esa razón, la Provincia gestiona el anticipo financiero nacional: $ 100 millones para febrero y $ 60 millones para marzo.
El pago de los sueldos, según el ministro, está garantizado y no dependen de este financiamiento extra que también reclamarán otros distritos del país. El Ejecutivo quiere tener todos los papeles listos antes de iniciar las negociaciones salariales, en marzo del año que viene.
Con la suspensión en las restricciones para gastar y para elevar la deuda, la Nación prometió disponer de una partida adicional para atender los déficit fiscales en las provincias. Varios gobernados aspiran a que con esa remesa se puedan atender las demandas salariales de 2010.
Las obras
Con el tradicional receso del verano, las gestiones por financiamiento se paralizan hasta marzo. Aún más, durante la administración kirchnerista, el Gobierno nacional se caracterizó por aplicar una estrategia que no beneficia a las provincias: no efectúa transferencias de fondos adicionales durante el primer trimestre. Para 2010 la situación se mantendrá y es posible que se ajuste aún más la medida.
El ministro de Economía reconoció que está asegurado el financiamiento para determinadas obras, como el caso de los planes de viviendas o las de emergencia hídrica. Y que habrá que esperar señales respecto del resto de las remesas destinadas a trabajos viales. "Creemos que hasta el 30 tendremos un panorama más claro", estimó.


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