El Gobierno nacional reunió a los tobas y a funcionarios formoseños

El Gobierno nacional y representantes de la comunidad aborígen Qom de Formosa, junto a autoridades del Gobierno de esa provincia, mantuvieron una reunión en Casa de Gobierno para intentar destrabar el conflicto planteado por la posesión de unas 1.300 hectáreas en esa jurisdicción del norte argentino.
La reunión comenzó pasadas las 18, cuando se vieron las caras el ministro del Interior Florencio Randazzo, representantes del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, el subsecretario para el Fortalecimiento de la Democracia Andrés Larroque, el ministro de Gobierno de Formosa, Jorge González y los caciques Qom Félix Díaz y Cristino Sanabria.

También estuvieron la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela Carlotto y las representantes de Madres "Tati" Almeyda y Nora Cortiñas, junto a miembros de la Defensoría General de la Nación y la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH).

Participaron además el Inadi, el Centro de Estudios Legales y Sociales (Cels), el subsecretario para el fortalecimiento de la Democracia y el secretario de Interior Marcio Barbosa Moreira, quien viajó a Formosa a interiorizarse de las necesidades de los Qom.

"Somos optimistas. Hay motivos para estarlo", reiteró Morgado a poco de iniciar la reunión, tras un acuerdo entre los integrantes de la comunidad aborigen y los funcionarios para destrabar el conflicto, que incluyó el levantamiento del acampe de la avenida 9 de Julio, el viernes pasado.

La comunidad inició el acampe en diciembre por la titularidad de 1.300 hectáreas de tierras en Formosa, a la que se sumaron una garantía de seguridad para los manifestantes y operativos de documentación con el fin de obtener el DNI, entre otros reclamos.

El 2 de mayo el Gobierno nacional garantizó a los Qom la seguridad que reclamaban y quedaba por resolver el conflicto por la posesión de las tierras, para lo cual se sentarán hoy a dialogar a las autoridades del gobierno formoseño.

A raíz del acuerdo para el inicio de la mesa de diálogo los Qom levantaron el viernes el acampe que realizaban desde diciembre pasado a la espera de poder avanzar en sus demandas.

Polémica previa

El largo acampe en la porteña avenida 9 de Julio fue levantado el viernes, pero antes se generó una polémica cuando Nora Cortiñas, de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, señaló que integrantes de la agrupación juvenil kirchnerista "La Cámpora" habían presionado a los aborígenes para desistir de esa medida antes de lo previsto.

Pero el ministro del Interior, Florencio Randazzo, lo rechazó al sostener que "nadie le impuso nada a Félix Díaz".

"Es una canallada decir que los integrantes de la comunidad Qom han sido presionados para levantar el campamento", ya que "el levantamiento formaba parte del acuerdo al que habíamos llegado con ellos en la reunión que mantuvimos en la Casa de Gobierno", dijo Randazzo en declaraciones al canal TN.

De las declaraciones del ministro salió al cruce la diputada nacional por la Coalición Cívica Elisa Quiroz, quien lo acusó de cometer una "falta de respeto" hacia Cortiñas, "una luchadora inclaudicable por los derechos humanos".

Quiroz exigió a Randazzo "retractarse públicamente y pedir disculpas, ya que fueron los propios hermanos de la comunidad qom quienes afirmaron que el desalojo del sábado no era el que estaba previsto".

La legisladora acusó a Randazzo de avalar y defender "el avasallamiento y atropello realizado por un grupo del gobierno a los integrantes de la comunidad qom" y anunció que hoy presentará un "proyecto en repudio a sus dichos y un desagravio" para Cortiñas.

Horas después de las palabras de Randazzo, el líder de esa comunidad qom salió a aclarar que el levantamiento había sido "voluntario" y que "no" se trató de un desalojo.

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