El Gobierno Municipal intensifica los controles en el uso del casco

El uso del casco cuando se conduce una moto, es una obligación, no por que lo diga la Ley sino que es un elemento que permite salvaguardar la cabeza de los motociclistas ante un ocasional accidente.
En estos meses de calor, el Gobierno Municipal intensificó los controles, ya que muchos conductores portan los cascos en sus brazos, bolsos y no en sus cabezas, lugar para lo que fueron ideados o directamente no tienen.

Se recuerda que cuando el Intendente Municipal, José M. Eseverri, decidió implementar el Programa de Seguridad Vial y Prevención de Accidentes, se buscaron medidas y políticas de prevención y sanción con el objetivo de generar cambios culturales y educativos en las conductas de los conductores y peatones abordando los aspectos preventivos vinculados a las normas de tránsito, todo ello bajo la premisa que el tránsito se mejora con la participación y responsabilidad de todos.

En ese sentido, desde la Secretaría de Jefatura de Gabinete, a través de la Dirección de Control Municipal, se desarrollan permanentemente controles en la vía pública con el personal de la policía afectada a dichas tareas. Estos controles se vieron incrementados, ante la irresponsabilidad de los conductores de no utilizarlos, de mal utilizarlos, o de solo utilizarlos cuando ven la presencia la Patrulla Municipal y no adopta el uso de este elemento de seguridad, como un elemento que le salva la vida.

Un pequeño golpe en la cabeza puede ser letal o puede dejar profundas secuelas. Según estadísticas, más de un tercio de las caídas de moto provocan lesiones cráneo- encefálica y de está cifra podría ser nula si todos los motociclistas utilizarán correctamente el casco.

Cascos

Los cascos pueden clasificarse en dos grandes rubros; por un lado tenemos los tipos "JET" (conocidos como abiertos), que cubren la cabeza pero no la cara y por otro lado los denominados "integrales", también conocidos como cerrados.

A la hora de comprar el casco el motociclista deberá tener en cuenta que calce bien en la cabeza como un guante. Nunca comprar un casco sin antes probarlo bien abrochado durante por lo menos diez minutos seguidos, para corroborar que ese modelo no provoca molestias en algún punto de la cabeza, principalmente en la frente, las sienes y las orejas. Si el motociclista usa anteojos, probarlo con el casco puesto –primero colocarse el casco y luego los anteojos-.

Por último, los cuidados y el mantenimiento que deben tener los cascos: lea siempre bien el manual y/o las instrucciones provistas por el fabricante; tener extrema precaución si se quiere personalizar el casco, algunas superficies se dañan al ser pintadas o al adherirse autoadhesivos, debido que poseen un tratamiento superficial que preserva el material de agentes externos que lo degradan; tener cuidado con la limpieza, no es aconsejable usar solventes; algunos cascos, debido a los materiales utilizados tienen vida útil determinada por una fecha de vencimiento. Por otra lado los cascos están garantizados para proteger la cabeza en un solo accidente, pasado el primer golpe el material puede haber quedado figurado, desagarrado o dañado sin que se pueda percibir a simple vista, debiendo comprar otro.

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