El diputado nacional criticó el modelo económico del kirchnerismo y aseguró que no se puede ser "previsible con 30% de inflación". También afirmó que no existe la polarización entre Scioli y Macri.
El diputado nacional del Frente Renovador, Facundo Moyano, aseguró que el gobierno nacional está manteniendo los niveles de consumo "al costo de implosionar la economía" y afirmó que su espacio planea salir de la inflación con "inversión, desarrollo y planificación de proyectos".
En una extensa entrevista con LA CAPITAL, Moyano también analizó el escenario electoral antes de las primarias del 9 de agosto y dijo que no existe "la polarización entre Scioli y Macri". También destacó que el Frente Renovador no quiere cambiar todo lo que hizo el gobierno, pero criticó el avance sobre la Justicia.
- ¿Qué pasó con el Frente Renovador que, al menos desde las encuestas, cayó en la intención de voto en comparación con la última elección?
- Es natural que un espacio sin estructuras de contención y sin Estado como el Frente Renovador pierda terreno frente a la competencia con tres Estados como lo son la Ciudad de Buenos Aires, la provincia de Buenos Aires y la Nación. Esto no quiere decir que crea que nuestra posición sea la que advierten muchas encuestas. Además, imaginándonos que las encuestas sean así, creo que la política argentina es muy dinámica. Recuerdo, sin ir tan lejos, la encuesta de una consultora importante que marcaba en el año 2013 un empate técnico entre (Martín) Insaurralde y (Sergio) Massa. Y después Massa terminó ganando por 12 puntos.
- ¿Entonces no hay que creer en las encuestas?
- Más allá de las encuestas, el error que no tenemos que cometer los políticos es subestimar a la gente. La campaña ha cambiado. Mejor dicho ha empezado una campaña donde la gente comienza a escuchar más las propuestas.
Creemos que en términos de contenidos, ideas y propuestas tenemos algo superador respecto a los otros candidatos.
- ¿Por qué dice que las propuestas son superadoras?
- Porque hay muchos que creen que imponiendo los colores de la campaña, el naranja o el amarillo, o imponiendo slogan van a generar la empatía y el voto de la gente. Nosotros estamos convencidos de que la gente se mete en la campaña y va a escuchar las propuestas. Por eso hemos sido claros, contundentes y precisos respecto a lo que nosotros pretendemos de la Argentina.
- Supuestamente en el país hay una grieta. La gente apoya o rechaza al gobierno. ¿Cómo van a hacer para conseguir votos cuando esta dicotomía pareciera que hace polarizar a Scioli con Macri?
- No creemos que exista tal polarización. No es que no lo creemos por un optimismo extremo o una ilusión a partir de la necesidad de creer en otra cosa sino que tomando ejemplos concretos de distritos importantes se ve que no hay polarización. Por ejemplo, en Córdoba, Santa Fe y la Ciudad de Buenos Aires el Frente para la Victoria salió tercero. Ese es un dato de la realidad y objetivo.
- ¿No existe la grieta?
- Creemos que esta antinomia que se genera de los "anti" y los "a favor de" no es tal. Y si es tal, es un porcentaje reducido. Los "anti" son un 15% y los "a favor" un 15 o 20%. En el medio hay una franja muy importante a la que nosotros le llamamos la ancha avenida del medio. La gran cantidad de votantes está por ese lado y de hecho fue la que se expresó en la provincia de Buenos Aires en el 2013. - ¿Qué le dicen a los de la ancha avenida del medio para que los voten?
- Nosotros dijimos que queremos más Asignación Universal por Hijo, pero reglamentada por ley y con una actualización automática. Nosotros queremos que la jubilación siga estando en manos del Estado y no de las AFJP. Nosotros queremos que Aerolíneas esté bien gestionada, pero que siga siendo del Estado. También creemos que hay cuestiones que no van más como la inflación del 30% que quieren hacer ver que ya está naturalizada en la sociedad. Es imposible tener previsibilidad con una inflación del 30%. Nosotros creemos en una Justicia independiente y por eso estuvimos en contra de la reforma en el 2013 cuando el kirchnerismo pretendió subordinar al Poder Judicial al poder político. No estamos en contra de todo o a favor de todo. Queremos el cambio justo. Cambiar lo que está mal y continuar las que están bien.
- El macrismo dice algo parecido: promete mantener planes y cambiar lo que según ellos está mal.
- El macrismo plantea volver atrás con todo. Quieren salir de la inflación de la forma que llevó a la Argentina a la quiebra con las recetas neoliberales de ajuste. Nosotros queremos salir de la inflación con inversión, desarrollo y planificación de proyectos.
- Los especialistas dicen que la gente vota con el bolsillo. Hasta ahora en todo el país ganaron los partidos que venían gobernando lo que marcaría que el votante no ve mal la situación actual. ¿Cómo se percibe la económica Argentina?
- Percibo pérdida de poder de compra, producto de la inflación que es un ajuste. No es un ajuste al estilo ortodoxo como en el 2000 con las medidas que tomó la Alianza. Pero este es un ajuste porque lo que se puede conseguir a partir de la distribución de la riqueza con los planes sociales y con las paritarias no alcanza a cubrir el costo de la inflación. Entonces es un ajuste porque no se cubre el alza de precios. - Si hay pérdida del poder adquisitivo, por ahora no se nota en el consumo.
- La realidad es que el gobierno ha logrado mantener el nivel de consumo, al costo de estar implosionando la economía. Hay una sensación de estabilidad económica porque se mantienen los niveles de consumo, pero las variables están todas desordenadas. En el 2011, había superávit gemelos; reservas por 55.000 millones de dólares; crecimiento económico; las paritarias superaban la inflación; y ganaban los sectores financieros pero también los sectores populares. La realidad es que hoy tenemos casi un 40% de inflación; reservas en casi la mitad del 2011; déficit gemelos que se cubre con la emisión descontrolada de dinero que genera tensión inflacionaria; pérdida del poder adquisitivo; y tipo de cambio no sincerado. Entonces hay un contexto económico que cambió. Esas son las variables a las cuales me refiero que están desordenadas.
- ¿La gente no ve esta economía a la que definís como descontrolada?
- Hoy por ahí no lo ve. Hay una sensación de que se puede consumir, comprar un plasma y una heladera. También están las 12 cuotas. Parece que hay una cosa de consumo pero en realidad es algo que va a hacer implosión en la economía porque es un circulo vicioso. Mantiene el consumo no a partir de más oferta y desarrollo sino a partir de lo que ya está y con precios contenidos y planes que le dan la posibilidad al argentino de comprar en cuotas pero en realidad eso va a llegar a un punto donde va a implosionar.
- ¿Sacar a Bonadio de la causa Hotesur fue un avance contra la Justicia o sacar a un juez que había perdido la imparcialidad?
- El caso de Bonadio hay que ponerlo en el contexto de la embestida sistemática que el gobierno ha realizado sobre la Justicia. Más allá de las implicancias particulares que puede tener el caso de Bonadio, que inclusive muchos medios opositores lo definieron como el juez de la servilleta, hay que poner este hecho en contexto. Y este contexto es un avance contra la Justicia como fue el caso del juez Fayt, que se lo quieren llevar puesto para controlar la Corte. Es cierto que la Justicia necesita una reforma pero lo que planteó el kirchnerismo fue subordinarla. Cuando uno toma todos los casos en contexto se da cuenta de que eso es prácticamente una política de Estado del gobierno. Rafecas, Righi, Bonadio, Campagnoli, Fayt, Cabral... Acá no se trata de un caso particular sino de una política sistemática.

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