El gobierno licita hoy la construcción de los hospitales Pediátrico-Odontológico

Mientras se siguen escuchando voces a favor y en contra de la construcción en la zona de la laguna Argüello del complejo hospitalario Pediátrico-Odontológico, el gobierno provincial, a través de la Fiduciaria del Norte, firmará hoy el contrato con las empresas adjudicatarias encargadas de la obra.
El proyecto, discutido desde la intendencia local, prevé una inversión de 75 millones de pesos para las obras básicas y tiene previsto un plazo de ejecución de 12 meses. En tanto, mañana el Concejo municipal tratará durante la sesión ordinaria el proyecto de factibilidad de la obra. Según se supo, el bloque radical podría votar dividido.

El lugar donde se emplazará la construcción de dos hospitales fundamentales para fortalecer el sistema sanitario de la provincia fue asignado a la obra en la época del gobierno radical de Raúl Alfonsín. Y más recientemente, durante la gestión provincial de Roy Nikisch, el entonces ministro de Salud Ricardo Mayol había presentado el proyecto para la construcción del Pediátrico en ese espacio que hoy rechazan los concejales municipales de la Alianza y la intendenta Aída Ayala con argumentos en defensa del área como un pulmón verde y una reserva ecológica.

Precisamente la jefa comunal salió nuevamente ayer a aclarar su posición acerca de la obra mediante una solicitada a página completa en la que asegura que resulta “necesaria e impostergable” la construcción de los hospitales. Sin embargo, advirtió que la nueva infraestructura emplazada en el predio de Irigoyen y avenida Vélez Sársfield afectará a dos grandes cuencas que desaguan en el lugar y producirá inconvenientes a la población que reside en la zona. “No repitamos la historia avanzando sobre lagunas y reservorios como, en su oportunidad, se hizo con el riacho Arazá”, alertó Ayala.

Incongruencias

Saltan a la vista, ante la oposición del gobierno comunal, algunas incongruencias que llegan justo en el momento en que las obras están a poco de comenzar. Es que el proyecto de construcción de hospitales en ese predio viene desde la época del gobierno de Raúl Alfonsín, cuando el ministro de Salud Aldo Neri presentó la propuesta para edificar once nosocomios en el país, entre los cuales se contaba el hospital Perrando. Y luego se proyectó el hospital Perrando-Castelán; porque el Pediátrico estaba diseñado para emplazarlo en un predio del Perrando, según recordó hace poco el concejal justicialista César Picón.

Más aun, durante el gobierno de Roy Nikisch, el ministro Mayol presentó el proyecto para la construcción del Pediátrico en ese espacio, hoy rechazado por los concejales de la Alianza. Y según recordara hace pocos días el ministro de Infraestructura de la provincia, Omar Judis, varios de los dictámenes técnicos utilizados para sustentar el proyecto fueron realizados durante gestiones de gobiernos anteriores.

“Acá no hay un dictamen impulsado por este gobierno pidiéndoles a los técnicos una resolución favorable sobre la situación hídrica del predio, sino que técnicos de las gestiones de gobierno anteriores firmaron los dictámenes en los que se establece que los terrenos no son inundables”, dijo el ministro. Así, remarcó que este predio de Salud Pública está reservado desde hace muchos años con las perspectivas de tener un complejo sanitario de excelencia conformado por el hospital Perrando, el Pediátrico Avelino Castelán y el Odontológico.

Apoyo de una

ONG ecologista

En medio de los cruces entre el gobierno provincial y el Ejecutivo municipal, desde la Fundación Ambiente Total sumaron apoyo a la construcción del complejo hospitalario. “Es un predio que ya está destinado para ese fin y así como está hoy no tiene función como espacio ecológico”, resaltó Jorge Castillo, presidente de la institución.

En respuesta a las declaraciones de la intendenta Ayala, Castillo enfatizó que “esa laguna no tiene nada de ecológico”. “La original, como la que veían nuestros abuelos, fue rellenada. La que está ahora es artificial y no tiene ni tres metros de profundidad”, sostuvo. Al respecto, indicó que en un análisis de fondo “lo ideal es que no hubieran hecho nada ahí”. “La construcción del primer Perrando ya fue mal ubicada porque se rellenó toda la laguna y se continuaron las obras en el espacio que antiguamente sí era un pulmón de la ciudad”, recordó Castillo.

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