Presidente de la Asamblea Legislativa y hombre clave en el gobierno de Mauricio Funes, Reyes explica las razones para el amplio apoyo que recibió el FMNL en la primera vuelta, que lo puso al borde de mantener el poder .
Tiempo Argentino lo entrevistó a para conocer detalles de la votación del domingo pasado, cuando el candidato del FMLN Salvador Sánchez Cerén venció por diez puntos – 49% a 39%- a Norman Quijano, representante de la conservadora coalición ARENA (Alianza Repúblicana Nacionalista).
-¿Cuál es la primera evaluación que hace de la victoria del día domingo? ¿Cuáles cree que han sido los puntos fuertes en la campaña?
- Nuestra valoración es altamente positiva. Hemos llegado casi a ganar la elección con la mitad de los votos, y nos hemos quedado a apenas un punto de definir la elección en primera vuelta. Ha sido una votación históricamente alta teniendo en cuenta que estábamos compitiendo ocho partidos (tres de ellos en coalición, el resto en candidaturas individuales). Hemos remontado de una situación que hace un año parecía darle la ventaja a la extrema derecha y hemos logrado sobrepasarlos hasta llegar casi a definir la elección en una primera vuelta. ¿Qué es lo que nos ayudó? Nuestra estrategia ha sido formular propuestas a los problemas de la gente; propuestas concretas, claras realizables. Tenemos con nosotros el valor de un gobierno que ha hecho una gestión bastante apreciada por la gente: una gestión transparente, que ha sabido utilizar de una manera correcta los fondos públicos. Dimos una lucha frontal contra la corrupción, y mucha gente reaccionó, se sensibilizó, y mostró su repudio a las prácticas de antiguos gobiernos del partido ARENA. También fue una fortaleza tener un partido (el FMLN) altamente organizado, con una enorme mística de trabajo, con una moral muy elevada, y una enorme unidad interna. Esto fue la columna vertebral del logro obtenido.
- Si bien los sondeos otorgaban en promedio una diferencia de 5% entre Sánchez Cerén y Quijano, el porcentaje que separó a ambos se duplicó. Sin embargo, aún son necesarios los votos de Unidad para ganar en la segunda vuelta ¿Cuál será la política que se darán para conquistar ese apoyo de electores?
- Primero, tenemos que garantizar que aquellos que ya nos dieron su voto, nos vuelvan a apoyar. No debe haber ninguna sensación donde prevalezca el triunfalismo y el conformismo. Cada voto que se emitió tiene que volverse a emitir el 9 de marzo. Pero adicionalmente tenemos que conquistar aquel voto que por una razón u otra no se movilizó, o que no todavía logró captar el mensaje de nuestros candidatos y el partido, aquel que prefirió la comodidad de su casa o tomarse un día de descanso. Creemos que hay espacio importante para crecer: podemos atraer a un voto que al manifestarse por una tercera o cuarta opción -y no tenerla en la segunda vuelta- pueda inclinarse hacia nosotros. Necesitamos una enérgica política de convencimiento y de alianzas, una política mucho más explicativa, y llegar a aquellos sectores que puedan tener alguna duda sobre nuestras propuestas.
- El candidato de ARENA recibió la asesoría del venezolano Juan José Rendón, quien antes había colaborado con Uribe, Santos y Peña Nieto. ¿Cree que esto incidió en una campaña que se centró principalmente en una exigencia de "mano dura" respecto a la inseguridad? ¿Cuales fueron, para usted, las principales diferencias entre lo que propuso el FMLN y los ejes propuestos por ARENA?
- La campaña que realizó el FMLN es la mejor valorada por la población, indistintamente de su opción política. Tuvo una elevada dosis de propuestas, nítida en términos del mensaje, positiva, que despertó esperanzas en la gente. Nuestra campaña se enfocó en necesidades concretas. La de ARENA, en cambio, fue enfocada fundamentalmente a despotricar contra los adversarios. Dispersaron su ataque contra diversos objetivos: el gobierno del presidente Funes, el candidato Antonio Saca -Unidad-, y el FMLN. Centraron en la última etapa su mensaje en un sólo tema: la inseguridad y la violencia, pero sin ofrecer ninguna propuesta de solución. Sólo se limitaron a criticar, y a insinuar que, de llegar al gobierno, realizarían una especie de “limpieza social”, en uno de los arrebatos de orden fascista de su candidato. Sin duda que detrás de todo esto está la mente del señor Rendón, una persona que acepta claramente que su especialidad son los rumores, las campañas sucias, que buscan desprestigiar al adversario y que hace lo que tenga que hacer para difamar, sin tener escrúpulos de orden moral o ético. Esto la población lo vio, y lo vio mal, y creo que ahí está justamente la explicación del resultado.
- En la plataforma del FMLN se hacen alusiones permanentes a la participación popular, incluso proponiendo "promover el ejercicio de consultas populares de carácter vinculante". ¿Impulsarán el desarrollo de una democracia participativa y protagónico, con "empoderamiento" popular, para el próximo período de gobierno?
- Por esencia un gobierno de izquierda tiene que impulsar la participación de la gente. De hecho, la propuesta programática que hemos presentado fue el resultado de un amplio proceso de consulta con los distintos sectores de la sociedad salvadoreña. De ahí surgieron las propuestas, que luego fueron procesadas y enriquecidas en el programa. La ejecución del programa también deberá llevar ese contenido de participación popular, que posibilite una verdadera vigilancia de parte de la sociedad, sobre la ejecución de las políticas del próximo gobierno. Nosotros no vemos que la acción del ciudadano se limite a llegar un día cada 5 años a las urnas, emitir su voto, y luego olvidarse de sus responsabilidades y derechos cívicos. Al contrario, vemos un papel más activo de la ciudadanía. Un papel mucho más protagónico de los movimientos sociales, de los sindicatos, de los gremios, de las distintas expresiones de la llamada sociedad civil.sin dejar de lado que la derecha actúa también en esos espacios en momento de crisis de sus partidos tradicionales, buscando convertir a referentes de la sociedad civil en instrumentos de una política opositora a nuestro gobierno.
- Recientemente se realizó en La Habana la II Cumbre de la CELAC. ¿Cuál cree que debe ser el papel de El Salvador en las diversas instancias de integración regional que se han creado en nuestro continente en la última década
- Nosotros vemos muy positivo el avance de la CELAC como una comunidad de Estados soberanos, independientes, y con una vocación de unidad latinoamericana, al margen de las posiciones ideológicas de cada gobierno. Esta es la maduración del proyecto que en algún momento pudo delinear el presidente Hugo Chávez con otros grandes líderes de la región. Esta II Cumbre de la Habana marcó un hito importante, un avance positivo, que permite a la CELAC presentarse como un proyecto de todos los pueblos de América Latina y el Caribe. Por otro lado, proyectos como ALBA y Petrocaribe también marcan mecanismos de apoyo entre nuestros pueblos: una solidaridad para ir avanzando en erradicar la pobreza, el hambre, el analfabetismo. Nosotros, como país, sin ser formalmente parte de estos mecanismos, hemos recibido importantes beneficios en distintas materias: energía, salud, combate al analfabetismo, promoción del deporte. Vemos que son proyecto de avanzada, y queremos en un futuro gobierno estar mucho más cerca de estos proyectos de integración entre nuestros pueblos.

Comentá la nota