El Gobierno fueguino dio marcha atrás a la creación del Sindicato de Trabajadoras/es Sexuales

La negativa tomó por sorpresa a las integrantes de la delegación fueguina de la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina, que el año pasado realizaron un trabajo en conjunto con la cartera laboral, para cumplimentar todos los requerimentos del Registro Provincial de Asociaciones Sindicales.
Incluso se cumplieron los plazos para su rechazo, por lo cual la inscripción sería legalmente válida.

El Ministerio de Trabajo de la Provincia dio ayer marcha atrás a la creación del Sindicato de Trabajadoras/es Sexuales de Tierra del Fuego, pese a que el sector cumplió con todos los términos de la resolución ministerial Nº 261/09 que instituye el Registro Provincial de Asociaciones Sindicales, creado por del decreto oficial 864/09. Incluso, la semana pasada, se cumplieron los 90 días previstos como periodo para realización de observaciones, por lo cual la inscripción debería haberse materializado tal como lo prevé la normativa en “el plazo improrrogable de cinco días hábiles administrativos”.

Anoche la noticia tomó por sorpresa a las integrantes de la delegación fueguina la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina (AMMAR), que el año pasado realizaron un trabajo en conjunto con la cartera laboral, que acompañó en la elaboración del estatuto, acta constitutiva tal cual lo contempla la legislación vigente.

La abogada de la organización local de trabajadoras sexuales, Eleonora de Maio, salió al cruce para repudiar la medida oficial que tildó de “discriminatoria”. Al cierre de esta edición cuestionó que “se desconozca a las personas como trabajadoras sexuales, porque en el dictamen lo reconoce como actividad ilícita y básicamente los calumnian tratándola de delincuentes, tomando argumentos del código penal”.

La representante legal del sector apuntó que “es lamentable que el apoyo expresado el año pasado por la Gobernadora Fabiana Ríos, el ex Ministro de Trabajo Marcelo Echazú y la actual Ministra Carolina Yutrovich, haya sido una medida electoralista, porque se comprometieron que esto iba a salir de inmediato y esto no fue así”. Del mismo modo De Maio, puso en evidencia que “se obró de mala fe, ya que la Secretaria General del Sindicato, indicó que iba a presentar un petitorio reactivando la solicitud, y el doctor Mauricio Neubauer (Subsecretario de Trabajo) solicitó que se diera una semana de plazo y luego, al día siguiente fueron notificadas con esta medida discriminatoria, lo que es muy repudiable”, reclamó.

Por la dignidad de las trabajadoras sexuales

Esta organización de trabajadoras sexuales, que pretende configurarse como sindicato, nació en Ushuaia a través de una iniciativa de mujeres y trans, que se desempeñan de manera independiente en el mercado sexual fueguino y que hace algunos años comenzaron a organizarse, tras la muerte de María Mabel Almada, la joven trabajadora salvajemente asesinada en 2004. En un principio el grupo se vinculó a AMMAR, sin ningún el respaldo y el reconocimiento gubernamental. Desde ese periodo, la actividad de la ONG no fue nada fácil, por la discriminación que naturalmente emerge en la sociedad por tratarse de trabajadoras sexuales.

En diálogo con EDFM la presidenta del grupo que busca constituirse como Sindicato de Trabajadoras/es Sexuales de Tierra del Fuego, Verónica Zalazar no tuvo vergüenza en contar sobre su actividad laboral, que – según cuenta– “con mucha dignidad” desarrolló durante más de 25 años y le permitió criar a tres hijos a los que dice “no les falto nada”. Hoy dos de ellos son adultos que estudiaron, trabajan y formaron sus familias.

“Jesús dijo que el que esté libre de pecado que tire la primera piedra” expresó Zalazar y enfatizó que “nadie puede negar que el nuestro es el oficio más antiguo del mundo”. La mujer manifestó que mas allá de los estigmas sociales “a mí me gusta mucho mi trabajo, lo disfruto”. Y agregó “al doctor le gusta curar a nosotras satisfacer a las personas y curarles el alma, porque eso es justamente lo que hacemos: somos compañeras, amigas, psicólogas todo en uno, lo que hace que este sea un trabajo digno” insistió. “Somos mujeres que trabajamos, pero también somos madres, esposas y estamos integradas a la sociedad y por lo tanto deben reconocernos como tales porque en la provincia somos unas mil trabajadoras”, adujo la entrevistada.

Reclamos de larga data

La creación de una entidad sindical podría sentar un precedente importante para la Argentina y América Latina. Quizás esta iniciativa, permita que muchos reclamos del sector tomen mayor fuerza ante el Estado provincial y la comunidad ya que en la actividad se sabe existe un vacío legal muy importante.

Según lo averiguado por este medio, si bien a los efectos de la habilitación Municipal, las mujeres que trabajan en wiskerías, bares o Night Clubs figuran como alternadoras (que conversan con los clientes) es una realidad que en ese ámbito nocturno estas ejercen Trabajo Sexual.

Estos grupos de mujeres, en relación de dependencia, deben contar con Libreta Sanitaria expedida por la Municipalidad y asimismo realizarse exámenes de VIH obligatorios cada tres meses, exudados vaginales, etc, a solicitud del mismo Municipio que las considera “Alternadoras” y no Trabajadoras Sexuales. Esto deja en evidencia que la normativa vigente hay mujeres habilitadas para ejercer el trabajo, por un proxeneta detrás; lo que si paradójicamente se encuentra penado por la Ley.

Por otro lado, cada tres meses, es un dermatólogo en el mejor de los casos quien firma la libreta sanitaria de las Alternadoras. En estas circunstancias ellas aducen ser “maltratadas” en laboratorios y mesas de informes, incluso por médicos no sensibilizados, generando esto mayor vulnerabilidad. Lo mismo ocurre con personas Trans, en estos casos con más agresividad e intolerancia, ya que son llamados a los controles con los nombres masculinos.

En Tierra del Fuego, aún se encuentran vigentes los Edictos Policiales de la década del 50 que permiten libertad de acción al personal policial, en situaciones de conflicto, que muchas veces terminan siendo abuso de poder. Hasta el punto de dictarse prisión efectiva, sin la intervención judicial concreta. De este modo se busca la no estigamatización de la profesión. En tanto otro recamo de larga data es que las Trabajadoras Sexuales que aún desarrollan su actividad de manera independiente, no tienen programa de salud específico que se enfoque en prevención y las contenga, ni se promueve de forma directa la realización de la prueba de VIH.

Una realidad, sin hipocresías

Según un registro de las Trabajadoras/es Sexuales organizadas en la provincia, actualmente en Tierra del Fuego son aproximadamente 1000 las mujeres y 10 transexuales dedicadas a la actividad sexual en la provincia. No obstante, esta cifra se incrementa durante la temporada turística.

Dadas las características climáticas de la región, este grupo ofrece sus servicios no en la calle, como es habitual en muchos lugares del país. Hasta la sanción del decreto 936/11 que prohibe la publicación de avisos que promuevan la oferta sexual, las trabajadoras sexuales podían trabajar de manera independiente en sus domicilios o a domicilio, luego del mencionado decreto, y la consecuente merma del trabajo, muchas han decidido regresar a las redes de proxenetismo como medio de acceder a la clientela, lo que generó una crisis en el sector. Esto las vuelve a colocar en una situación mucho más vulnerable, lo que evidentemente amerita una revisión de las normativas vigentes.

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