La CGT parece haber sentido cierta presión luego de haber sugerido subas salariales para 2011 de un 20%, cuando los economistas y las consultoras prevén una inflación de un 25% a un 30%: ahora ya no descarta que los sindicatos puedan efectuar reclamos de aumentos del orden de un 30%.
Inmediatamente aclaró que los reclamos pueden deberse a que esos sectores a los que aludía tienen salarios muy bajos. "Seguramente hay gremios que van a solicitar aumentos por encima de un 30% y otros que lo harán por menos ya que tienen salarios más acomodados a la realidad del país", explicó Viviani.
Sobre la situación de las conversaciones mantenidas entre la CGT y la UIA en procura de un acuerdo de precios y salarios, el sindicalista afirmó que el diálogo está un poco frío.
En este contexto, el ministro de Trabajo de la Nación, Carlos Tomada, aclaró que el objetivo del Gobierno es negociar sin pisos ni techos, pero marcó su desacuerdo con los reclamos de un 30% o un 35%, que ya empezaron a ser puestos sobre la mesa por algunos sectores gremiales. "En cada sector se negocia de manera distinta y a eso apunta Moyano. Pero decir que deben ser de entre un 30% y un 35% es algo sin sustento", insistió. "Me llama mucho la atención que se diga que es necesario aumentar salarios a ese nivel", indicó.



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