Una rara sensación de zozobra le produce a quien derrama y distribuye palabras en este espacio, antes vacio, cuando se dan a conocer datos sobre la situación socioeconómica del país, los que contrastan absolutamente con otros hechos y con la realidad misma.
Más abajo habrá un análisis y entrecruzamiento de datos sobre pobreza e indigencia que muestran que hay algunas cosas que son necesarias aclarar pues no es posible anunciar un nivel de pobreza e indigencia tan bajo, sostenido por millones de “beneficiarios” de planes sociales. Una de las dos cosas está mal. O hay menos pobres e indigentes o hay más inescrupulosos que, aún no necesitando de los planes asistenciales, hacen usufructo de ellos cobrando mes a mes un subsidio destinado a quienes menos tienen.
Según el informe del INDEC en la Argentina, durante el segundo semestre de 2012 se contabilizó un 5,4% de habitantes bajo la línea de pobreza y un 1,5% en la indigencia. Traducido a valores absolutos en el país habría unos 2.166.323 pobres y 601.756,44 indigentes.
Claro que cuando comenzamos a ver por aglomerados urbanos encontramos que, en Jujuy, sólo 32.268 habitantes serían pobres y 1.344 indigentes. Con estos números nacionales y provinciales tuvimos que preguntarnos entonces que ¿porqué habiendo tan pocos necesitados hay tantos “beneficiarios” de planes sociales?.
Intuitivamente podemos decir que hay más gente “favorecida” que los que realmente necesitan de la ayuda estatal. Cuando indagamos sobre cantidades de planes y beneficiarios, obtuvimos que a nivel nacional se distribuyen a 18,3 millones de personas, a través de 58 programas diferentes, unos 64.400 millones de pesos como afirma el informe de la Fundación Libertad y Progreso. En Jujuy se lo hace entre 110.000 personas con una cantidad de planes similar al nacional, tal como se puede verificar en Aramayo – Sapag, trabajo presentado en las jornadas de humanidades 2011.
Con los datos en la mesa podemos ahora aventurar una conclusión, esta que no puede ser otra que preguntarnos ¿Porqué hay 18,3 millones de personas cobrando planes sociales si para el INDEC (léase el gobierno nacional) sólo hay 2.768.079 habitantes entre pobres e indigentes? Y también cuestionar al gobierno de Jujuy porque admite que se diga que en Jujuy hay 33.612 habitantes entre pobres e indigentes si se perciben más de 110.000 planes sociales para pobres e indigentes.
Y porque preguntar a uno y cuestionar al otro, es de fácil respuesta pues, además de que el informe lo realiza un organismo dependiente de nación, los planes sociales también los diseña y distribuye siempre el gobierno nacional y dispone de los fondos para sostenerlos y por ello sólo es necesaria una explicación sobre cómo es que habiendo tan baja pobreza e indigencia hay tantos beneficiarios de planes para pobres e indigentes sin tratar de sostener una mentira que se cae por sí misma, esta que se suma a otras tantas y que ya ni los propios ministros intentan sostenerlas y se agravian a sí mismos por no querer ser cómplices de falacias como el informe de pobreza e indigencia.
Cuestionamos al gobierno de la provincia pues debiera ser el primero en desmentir los datos del INDEC pues esa información le podría quitar la asistencia del estado nacional a los miles que quedan fuera de las cifras oficiales, sin contar que los parámetro de pobreza e indigencia se toman para evaluar otros ítems en planes y programas nacionales e internacionales. Por ejemplo, como podría Naciones Unidas hacernos participar de algún plan de sostenimiento a poblaciones con riesgo social si nosotros les mostramos la evaluación de un organismo que miente en todas y cada una de sus investigaciones, teniendo en cuenta que todas están relacionadas entre sí. El diseño de un plan alimentario no puede menos que apoyarse en los números que arroja cualquier investigación sobre pobreza e indigencia para su distribución, y si dejamos las cosas como están seguramente nos tocaría una porción que no alcanzaría cubrir a todos los que necesiten de este. Es por eso que nos preguntamos ¿No nos estaremos exponiendo a algún recorte de fondos en los que se considere la pobreza e indigencia de un distrito? Seguramente que sí.
Lo concreto es que hay aquí una mentira sostenida sobre las posibilidades futuras de un país, mentira que sólo trata de sostener un relato que todos los días se cae con mayor vertiginosidad. Un relato que no tiene otro sostén que sus beneficiarios, que no son todos los que uno presume o cree que son, sino fijémonos como se mueven los actores políticos a nivel nacional y nos daremos cuenta que hoy se ve claramente que hay quienes sostienen una realidad ficticia en el ámbito político mientras otros, sin nombres, sólo están para sostener algunos negocios en los que participan como cadetes pues roban para la corona. En Jujuy hay algunos que se podría poner ese sayo pues es evidente que la fiebre por la minería no está atada al futuro de la provincia ya que no alcanza su magnitud para que alguna vez tengamos todo un pueblo alrededor de una explotación minera como si lo hemos tenido con empresas como Ledesma, Zapla o Minetti y aún así se insiste en hacerle creer al pueblo que el litio, por ejemplo, es la tabla de salvación, cuando en realidad, si lo es, no alcanzará para todos y todas.
Lic. Hugo Rubén Calvó
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