Hubo un 70% de pérdidas en pasturas, 50% en producción ganadera y un 50% en apicultura.
Corpacci, junto a los ministros del Poder Ejecutivo Provincial, rubricó el pasado 12 de julio el Decreto Acuerdo Nº 1062 por el cual se declara en estado de Emergencia Agropecuaria, por el término de 12 meses contados a partir del día 10 de febrero de 2013, a los departamentos Ambato, Ancasti, Andalgalá (Aconquija), Capayán, El Alto, La Paz, Paclín, Santa Rosa y Valle Viejo.
Destaca que la Comisión Provincial de Emergencia Agropecuaria, creada por Ley Nº 4786, “propone al Poder Ejecutivo Provincial la declaración de Emergencia Agropecuaria por sequía en el territorio de la provincia, la cual llevó a la afectación de la producción agropecuaria y ganadera, con pérdidas de la capacidad productiva de las zonas”.
En este sentido, el decreto señala “los daños ocasionados a la producción agropecuaria trae aparejado graves consecuencias económicas a los productores de la región, ya que en la mayoría de los casos las producciones se realizan para auto-subsistencia”.
La medida indica que en todas las localidades afectadas por la sequía hubo un 70% de pérdidas en pasturas y forrajes, un 50% de pérdidas en producción ganadera y otro 50% en apicultura.
En su artículo 2º, el decreto solicita a la Comisión Nacional de Emergencia Agropecuaria el tratamiento y aplicación de la Ley Nº 26.509 a los efectos de que se adopten las medidas allí previstas en beneficio de los productores catamarqueños afectados por la emergencia.
En el artículo cuarto se otorga a los productores afectados por el plazo que dura la emergencia la exención del Impuesto Inmobiliario.
También se autoriza a la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Agroindustria del Ministerio de Producción y Desarrollo, en forma excepcional, a los fines de atender la Emergencia Agropecuaria declarada y por el plazo de duración de la misma, a contratar bajo modalidad de Contratación Directa por significación económica hasta la suma de doscientos mil pesos.
18 mil flores perdidas
Ayer, en una conferencia de prensa, los productores relataron la difícil situación por la que atraviesan cuando quedan a merced de los factores climáticos.
Ramón Villalobo relató que la última helada le destruyó una plantación de 18 mil flores que representa su fuente de trabajo hasta fin de año. "Todo está hecho a la intemperie, no hay posibilidades de solventar una cobertura para garantizar que las plantas van a llegar a feliz término", dijo en diálogo con Radio Ancasti.
El productor tiene su emprendimiento en la zona de Villa Dolores, desde hace varios años, y las comercializa en el medio.
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