Será de un 40 por ciento para los ítems dedicación exclusiva y trabajo extraordinario. Los dirigentes sindicales pedían un 35% al básico y calificaron la propuesta del Ejecutivo como “inviable”.
El ministro de Salud, Rubén Butigué, indicó a La Mañana que el aumento alcanza a un 97% de los trabajadores de dedicación exclusiva -incluyendo técnicos, choferes, enfermeros, técnicos, médicos y otros profesionales como odontólogos, asistentes sociales o psicólogos- y en un 78% a las personas que mantienen exclusividad con el sistema público. Butigué puso como ejemplo que un médico recién ingresado cobrará por dedicación exclusiva $4.067 y uno con 30 años de antigüedad $7000, lo que significa en este ítem un incremento de $1.175 para el primer caso y $2.000 para el segundo. El aumento se hará efectivo con los haberes de diciembre.
“Teniendo en cuenta las voces que escuchamos se pensó en una recomposición que alcance a la mayoría de los agentes. Estoy contento porque se pudo dar respuesta con un gran esfuerzo de la provincia para obtener esos fondos”, dijo Butigué.
De esta manera, se destinarán unos $135 millones anuales a la masa salarial de Salud.
La propuesta llegó luego de ocho meses de reclamos por parte del Sindicato de Profesionales de la Salud Pública (Siprosapune), que pedía un aumento del 35 % al básico.
Butigué comunicó el aumento a los representantes de Siprosapune, quienes rechazaron la recomposición y tuvieron un duro intercambio de palabra con el ministro a la salida del encuentro que se realizó en la Zona Sanitaria I, en Alta Barda
Cesar Dell´Ali, secretario general del gremio, dijo que la propuesta la rechazaron “claramente” porque esto no “tiene nada que ver” con lo que habían solicitado. “Queríamos un porcentaje al básico que iba a repercutir en el total de las variables y que generaba un incremento real en el salario. Acá la gente que no hace guardias no recibe nada”, apuntó. A su vez, criticó el incremento que se dará por cada ítem e indicó que es “ridículo creer que con esto van a ingresar más gente o a quedarse. Para 30 años antigüedad 2.000 pesos de aumento no tiene lógica, deben hacerse siete guardias para llegar a $3.000 de incremento, eso está muy lejos de la realidad”. Calificó la propuesta como “inviable” e informó que si bien se va a discutir en asamblea ésta va “a ser rechazada sin ninguna duda”.
Por su parte, desde UPCN se anunció que también rechazarán la propuesta y que analizan iniciar medidas de fuerza que podrían unificarse con otros sectores. Gustavo Nuño, paritario por el gremio, indicó que “nuestra posición es clara: Salud se solucionará cuando realmente inviertan en los salarios básicos, que es la única forma de generar equidad y respetar la pirámide salarial”, a lo que agregó que “este decreto, además, otorga una recomposición a los sectores operativos, auxiliares y técnicos de 200 pesos, algo vergonzoso”.
“Se hizo la mejor propuesta”
Por la tarde-noche, al asistir a una nueva sede de G&P (ver página 6), Butigué fue consultado con respecto a si habrá una nueva convocatoria al sector, teniendo en cuenta el rechazo de los gremios al aumento concedido. Allí indicó que “con los recursos que se cuentan se hizo la mejor propuesta posible, en base a las posibilidades que se tienen. El trabajador lo va a saber leer porque aquel que hace horas extra presta un servicio a la población y también es un recurso honesto de llevar un peso más a la economía familiar.
Justificó que la recomposición salarial respondió a un “reclamo que tenía que ver con la tarea extraordinaria y abarca a todo el sistema de salud”. Sostuvo que “teniendo en cuenta la estrechez económica se dio un incremento sobre aquellos ítems que se estaban peticionando, y para aquellos profesionales que no tiene tareas extraordinarias hay otros ítems como la criticidad, la ruralidad o los 200 pesos remunerativos no bonificables para los auxiliares que no hacen tareas extraordinarias”.
Alto acatamiento a las medidas de fuerza
Neuquén > Durante la mañana, las medidas de fuerza previstas como parte de un paro provincial del sector salud de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) sumadas a las de los médicos agrupados en el Sindicato de Profesionales de la Salud Pública (Siprosapune) arrojaron como resultado hospitales semivacíos, con las puertas de los consultorios cerradas y la sola posibilidad de atención de las urgencias por guardias y del sistema de internación. “En nueve años de trabajo es la primera vez que veo un acatamiento tan alto.”, dijo Mariela Contreras, auxiliar de estadística del Bouquet Roldán. Esta situación provocó que los jefes de sectores reemplazaran a los médicos.
ATE realizó radios abiertas en los hospitales de toda la provincia, a lo que sumó bloqueos en los portones del Centro Administrativo Ministerial (CAM), como también del Depósito Central del barrio Confluencia. “El CAM no está trabajando y hay un acampe que va a durar hasta mañana (por hoy) cuando se sumen a la marcha de la CTA”, contó Juan Millapán, delegado general de la Junta Interna de ATE en el Castro Rendón. El sector pide un adelantamiento de las cuotas pactadas.
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