Según el Gobernador, la protesta de los trabajadores tienen un "olorcito" raro. Adelantó que hay dos empresas en carrera y que dará a conocer el resultado en estos días pese a la oposición interna.
"El olorcito no me suena (sic) bien, pareciera que son otras las razones por las que algunos se prestan al juego", expresó jaque en relación a la medida de fuerza que el lunes y ayer redujo al 70% la frecuencia de los micros y generó un corte de calles. Además, el mandatario se encargó de remarcar varias veces que "no se trata de una privatización" porque "nunca fue del Estado", aunque hoy el grupo está cargo de la Empresa Provincial de Transporte de Mendoza (EPTM).
Para despejar dudas sobre el futuro de la línea, el Gobernador aseguró que hay dos empresas que cumplieron con todos los requisitos y llegaron al final del camino en igualdad de condiciones. Ahora, sólo resta el último paso que es anunciar cuál será la adjudicataria de la concesión.
Ayer, Jaque junto al ministro de Gobierno, Mario Adaro, y el intendente de Lavalle, Roberto Righi, dejaron inaugurado un nuevo Centro de Documentación Rápida, que se suma a los otros 16 que funcionan en la provincia.
Al término del acto, el malargüino se refirió a la situación por la que atraviesa la línea, que surge justo cuando había logrado poner fin al conflicto con los gremios de la Salud tras cuatro meses de paros, y cargó contra quienes transmiten un mensaje erróneo hablando de privatizaciones.
"Hay algunos que no han entendido que nunca la línea 2 fue estatal" por lo tanto "no se trata de privatizar, se trata de concesiones que se hacen y éste era un servicio concesionado del que el Estado se hizo cargo y por determinadas situaciones lo interviene y se lo deja, mientras tanto se vuelve a concesionarla".
Antes de la licitación de 2005, los recorridos del 2 los cubría la Línea 20, propiedad del empresario Emilio Corsino, el más poderoso del sector por entonces. Pero el gobierno de Julio Cobos primero intervino la empresa y luego le retiró la concesión por deficiencias en el servicio. Cuando se licitó nuevamente el sistema, el Estado se quedó con el manejo de este grupo, aunque ya se contemplaba su concesión a futuro.
"Aquí no hablamos de privatizaciones -insistió el mandatario- estamos concesionando un servicio". Según Jaque, lo que debe interesar en esta operación "es el usuario" para que no siga siendo "rehén de estas situaciones" y no se quede "cuando más lo necesita sin servicio".
Los trabajadores del grupo cumplieron ayer con la segunda jornada de protesta ante la inminente adjudicación de la línea a manos privadas.
De acuerdo a los empleados, este paso culminará con despidos encubiertos. La medida de fuerza apunta a que el Estado siga prestando el servicio y a los trabajadores se los efectivice dentro de la administración pública.
En este sentido, el titular del Poder Ejecutivo recordó que la empresa adjudicataria tiene la obligación de tomar al personal porque es uno de los requisitos que constan en el pliego licitatorio.
"Todo el personal que nunca fue del Estado, insisto nunca fue del Estado, va a seguir teniendo la posibilidad de continuidad laboral con quien tenga la concesión porque es parte de lo que pusimos en los pliegos", remarcó.
Luego de esa apreciación, Jaque minimizó la protesta. "Lo que lamento es que en esta fecha, una vez más, un grupo esté tomando de rehenes a los usuarios. Y a veces es como que uno ve algo raro; el olorcito no me suena (sic) bien, pareciera que son otras las razones por las que algunos se prestan al juego. Yo no me voy a prestar al mismo juego y vamos a anunciar el resultado en los próximos días", advirtió.

Comentá la nota