Un Gobierno ¿Sin Gobernadora?

La ausencia de la Gobernadora Fabiana Ríos se ha vuelto preocupante. Luego de imponerse en las elecciones provinciales, la mandataria parece haberse inclinado por tomarse un prolongado descanso. Sin funcionarios que estén a la altura de las circunstancias, la ausencia de Ríos parece ser más notoria. La crisis del agua potable, la situación de la salud pública fueguina, y las necesidades en los asentamientos requieren de políticas públicas urgentes. A un mes de ser reelecta, la gestión (paradógicamente) parece hacer agua.
La gobernadora Fabiana Ríos desapareció de la escena pública poco después de haber logrado imponerse en la segunda vuelta electoral disputada a principios de Julio. Solo su asistencia a las urnas y una gestión en Buenos Aires por los vuelos de Aerolíneas fueron las únicas acciones que la mandataria llevó adelante en el último mes.

Sin bien la mandataria fueguina goza del derecho a disfrutar de vaciones o descanso, también es cierto que Tierra del Fuego no es, precisamente, una provincia modelo que no requiera de decisiones políticas periódicas.

En este caso, la ausencia de la mandataria resulta más difícil de disimular cuando no hay en el gabinete provincial ningún funcionario que esté a la altura de las circunstancias.

El Ministro de Gobierno brilla por su ausencia, la Ministra de Salud mete la pata cada vez que hace una declaración pública, la titular de Educación ensaya algunas respuestas poco convincentes, en tanto que el secretario de Coordinación ministerial, Daniel Ravaglia, ya no es el mismo verborràgico de antes, el Ministro de Desarrollo Social es otro intrascendente y solo queda Manuel Benegas, Ministro de Obras Públicas que ataja lo que puede.

Panorama desolador

Así las cosas, el escenario provincial desnuda, con crueldad, la impericia del Gobierno para resolver los problemas.

La crisis del agua y la falta de previsión al respecto dejan en evidencia que ya no solo no han advertido el problema sino que tampoco habían previsto las soluciones por lo cual harán falta medidas emplificadoras para que los funcionarios de la DPOSS sean una muestra de lo que sucede cuando no están a la altura de las circunstancias o de su responsabilidad. Más grave aún sería saber que las advertencias fueron hechas (cosa que descartamos) y que de la misma manera fueron desoídas por la responsable del Gobierno fueguino.

Otro de los graves problemas que debe afrontar el gobierno, con determinación y medidas, es la salud de todos los fueguinos. La situación de los hospitales es lamentable, en Río Grande no alcanza con que se haya concursado la Dirección, el edificio y muchas de las áreas requieren de una fuerte inversión y una política seria en materia sanitaria.

El problema ya no es tan solo la falta de profesionales, siguen siendo muy pocos, sino también el mal funcionamiento de la caldera; la falta de mantenimiento, las filtraciones de agua, la falta de equipamiento y demás situciones que ponen en jaque al servicio de salud pública.

Tanto es así que es patética la atención en las guardias. La gente pasa horas sentada en las destruidas sillas esperando a que se las atienda cuando el médico tiene un momentito entre la sala de internación o alguna emergencia que surja fuera del hsopital-.

A esto se suma la crisis del IPAUSS y la enorme responsabilidad que tiene el Gobierno de la provincia ante la Obra Social estatal, dónde cuenta con representantes en el Directorio que deberían tener otra actitud frente a los miles de afiliados que más que acceder a un derecho, parecen ser víctimas de algún tipo de condena.

Además hay que mencionar la falta de reglamentación de la Ley de expropiación de tierras usurpadas; la falta de inversión en mantenimiento de edificios escolares y públicos, y la falta, entre otras cosas, de un interlocutor válido con la Legislatura provincial que sintonice las necesidades del Gobierno y, en especial, de la sociedad.

En síntesis, la gobernadora debe pronerse al frente de un Gobierno que hoy, a un mes de ser ratificado por el voto popular, parece hacer agua por todas partes a pesar de que justamente sea agua lo que esta faltando.-

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