Lo aseguró el subsecretario Vázquez. Anunció que sancionarán a quienes cobren de más. Dijo que se normaliza la venta.
"No puedo asegurar la provisión en un cien por ciento", aseveró Walter Vázquez, subsecretario de Hidrocarburos y Energía. Se refería a que quienes requieren de mayores cantidades de gas para adquirir no serán prioridad por el momento.
La falta de gas envasado se convirtió en un dolor de cabeza para el Gobierno cuando a la gente se le acabó la paciencia y, después de dos semanas de escasez, comenzó protestas públicas.
Para salir del paso, el Ministerio de Seguridad se ocupó la semana pasada de conseguir garrafas a través de contactos entre funcionarios y distribuidoras. Pero, aunque con irritante demora, el Gobierno reaccionó y conformó un comité interministerial para ordenar y resolver la situación.
Ayer, el ministro de la Producción, Raúl Mercau, se reunió con los distribuidores y fraccionadores con los que se acordaron varias medidas.
Decidieron que se venderá una garrafa por persona dos veces al mes. El comprador debería llevar consigo el DNI para completar una planilla con sus datos y así evitar que comerciantes inescrupulosos acopien envases para venderlos luego al doble o triple de su valor.
Los empresarios se llevaron, además de las planillas, un mapa de las zonas donde hay gas natural y aquellas que no lo poseen y sólo pueden acudir al envasado.
Por otra parte, se coordinó con las municipalidades para que colaboren en el control y fiscalización de comercios para así evitar la especulación y el acopio de envases.
Se dispuso que los inspectores de la Dirección de Fiscalización trabajen en conjunto con los que aporten las comunas. Habrá multas y clausuras en caso de anormalidades rayanas en la ilegalidad o por reincidencia en la venta con sobreprecio.
También se realizará un cruce de bases de datos con el objetivo de que sean alcanzados con la cobertura aquellos que no cuentan con gas natural en sus domicilios y, básicamente, los sectores de menos recursos.
Vázquez admitió que ya se han detectado irregularidades pero que les resulta imposible controlar la totalidad de los comercios que venden garrafas, por lo que se habilitó un número telefónico para denunciar los abusos:
0800-2226678.
Dudosa interpretación. Según la ley, para vender gas envasado se requiere la cumplimentación de estrictos requisitos que minimicen los peligros que implican la manipulación de un combustible. El Gobierno, al improvisar sobre la marcha una solución para los desesperados vecinos, cometió una ilegalidad. Permitió la venta en espacios públicos, como sucedió el jueves en la esquina de Segundo Sombra y Juan Perón, en el oeste de Godoy Cruz. Lo mismo pasó con la comercialización en comisarías. No eran de ningún modo lugares habilitados para ese tipo de actividad económica.
El subsecretario Vázquez hizo una singular y preocupante interpretación al decir que ante ciertas situaciones de emergencia, como la que se vivió la semana anterior, cuando arreciaban las quejas, lo que decidió el Gobierno "es legal", aunque se haya violado la ley.
También debieron admitir los funcionarios, ante las evidencias, que no existía una estructura de control para cuando ocurrían estas emergencias. Es decir que no se habían anticipado al problema. "Es por eso que ahora hemos implementado este sistema", completó Mercau.
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