Aníbal Fernández cuestionó a la magistrada por convertir la causa en "ordinaria". Pero la jueza indicó que lo que hizo en realidad fue darle "trámite sumarísimo" a los amparos. "La información está equivocada", aclaró y evitó responder a las críticas.
"En ningún lugar un juicio ordinario se dispone después de la medida cautelar, no existe esa situación", afirmó el funcionario y agregó: "Hemos presentado cada uno de los recursos como correspondían por la apelación y si tienen que darse más contestaciones por esa vía seguiremos por esa vía. Nosotros creemos que la Justicia va a resolver las cosas como corresponde, aunque entendemos que el gesto y la actitud por parte de la jueza no es el que corresponde".
Por su parte, la jueza Sarmiento aclaró que lo que hizo ayer fue otorgarle "trámite sumarísimo" a los amparos con los que ordenó frenar el uso de las reservas federales y reponer a Martín Redrado como presidente del Banco Central.
"No se convirtió en ordinario, le dimos trámite sumarísimo y 24 horas a la parte para que adecue la demanda. Está la información equivocada", afirmó la magistrada, en declaraciones esta mañana a la prensa.
Cuando se le preguntó si la medida adoptada ayer estirará los plazos, Sarmiento indicó que "muy poco, muy poco" porque explicó que se trata de "un trámite sumarial y rápido". Respecto a los próximos pasos procesales, la jueza indicó que "sigue ahora conceder la apelación (presentada por el Gobierno a los amparos) y enviarla a la Cámara" en lo Contencioso Administrativo Federal.
Sarmiento no quiso responder a las acusaciones de Cristina Kirchner, que ayer denunció que existe "una maniobra política, mediática y de algunos sectores judiciales" para perjudicarla. "Lo escuché todo, leí todos los diarios y escuché todos los noticieros, pero preferiría no hablar para no complicar las decisiones ni mías ni de la Cámara", afirmó la jueza. Tampoco quiso referirse a las amenazas oficiales de iniciarle juicio político: "De eso no tengo nada que decir", afirmó.



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