Por Martín KanenguiserAnalistas que conocen de cerca la raíz del kirchnerismo aseguran que cuando este Gobierno se acerca más a la ortodoxia exagera sus gestos en el sentido contrario, como se nota en las últimas semanas en las "batallas" que ha planteado en contra de sus "enemigos".
Si otro gobierno encarara todas estas acciones en forma simultánea, cualquier economista razonable diría que no hay duda de que se está en un camino firme de búsqueda del crédito externo para enfrentar las fuertes necesidades financieras de la Nación y las provincias del 2009-2010.
Pero el zigzagueo permanente de Olivos confunde en forma deliberada a todos, con el eventual objetivo de acercarse al FMI en forma silenciosa, en puntas de pie, de modo de no sentir que se "traicionan" las bases presuntamente progresistas de una política económica que en realidad está basada en la mentira de las cifras oficiales y en seguir convalidando la concentración de mercados.
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