Gobernar no es buscar pelea, sino hacer las cosas bien

La provincia afronta hoy un problema muy grave: el decomiso de droga en poder de una banda mixta de policías y narcos indicala posibilidad cierta de que un cartel haya logrado infiltrarse en la fuerza. Ese es el dato de la realidad, que El Tribuno y los otros medios de la provincia han informado en estos días, todos conidéntico tenor.
Consignar que un fiscal federal promovió la investigación del secretario de Seguridad por la denuncia de un detenido por supuestos apremios ilegales y que el juez federal accedió al pedido no significa formular juicio de valor alguno, ni sentar posición editorial al respecto.

¿Pretende el gobernador Juan Manuel Urtubey que El Tribuno guarde silencio al respecto? ¿Supone acaso que todo esto no es noticia?

La función que la ciudadanía le ha confiado es la de gobernar. Gobernar significa construir el bien común y no tratar de ocultar la realidad con declaraciones injuriosas que implican un tácito intento de limitar la libertad de expresión.

Cuando un gobernador formula una irresponsable denuncia de que “los medios y en particular El Tribuno se solidarizan con acusados de narcotráfico” como lo expresó ayer, con la misma lógica nosotros podríamos decir que el gobernador es solidario con los policías acusados de cometer apremios ilegales, pero no lo decimos porque pensamos que no lo es. Su obligación si conociera un hecho ilícito es la de plantear el caso ante la Justicia. Urtubey ha optado, en cambio, por hablar sin tino ni pruebas. No es serio.

La conducta del gobernador salteño parece más bien una estrategia para ocultar la realidad. Son muchos los hechos a los que Urtubey intentó presentar como campañas de este diario y a los que, finalmente, tuvo que reconocer, lamentablemente, muy tarde.

El Tribuno fue objeto el martes de una calumnia tan vil como ridícula de parte del diputado Manuel Santiago Godoy, a quien vecinos de Tolloche acusan de un ilícito. El gobernador, inexplicablemente, se solidarizó con esta persona.

Con sus declaraciones de ayer, Urtubey nos obliga a sospechar que, o bien quiere ocultar una realidad que lo desborda, o simplemente, se ha desubicado y busca convertir su tarea de gobernante en una pelea política que no le interesa a nadie, pero que es inmoral y destructiva.

El gobernador no debería dedicarse a polemizar, sino a gobernar.

El Tribuno no hace política partidaria; defiende desde hace más de medio siglo valores que quedan impresos a través del tiempo en sus páginas y continuará con su compromiso de publicar las noticias y las opiniones que los lectores se merecen.

Las palabras, por ocurrentes que parezcan, no sirven para ocultar la realidad. El problema de los narcopolicías no se puede tapar con las manos, sino llegar en el esclarecimiento, hasta las últimas consecuencias, para bien de todos los salteños. Un gobernador no debe reaccionar con humores volátiles, sino abordar los problemas como son, y resolverlos.

La calumnia y la injuria, como las de este caso, son recursos infames e impropios de la investidura del gobernante.

Sergio Romero

Director

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