El incidente ocurrió en la escuela 10 de Río Grande, donde Fabiana Ríos asistió a emitir su voto casi al finalizar la jornada electoral.
Muy disgustada se la evidenció a la gobernadora Ríos al abandonar la escuela 10, donde debió enfrentar los reclamos de un fiscal del Frente para la Victoria, en la mesa 264 de ese establecimiento.
Al pasar por esa mesa, Ríos saludó al fiscal que le dijo a viva voz, “compañera, los compañeros estatales necesitan de un aumento”. La respuesta fue casi automática de voz de Ríos, quien le dijo “si, por eso ya se lo dimos”, dijo y siguió rumbo hacia su mesa para votar.
Tras emitir el sufragio Ríos volvió a pasar por el mismo lugar ya sin la presencia de quien le había reclamado, persona que la esperaba en el patio central de la escuela, donde mantuvieron un breve diálogo (foto), en el cual este fiscal le reclamó a Ríos por el estado de las escuelas y del Hospital Regional.
“Yo fui congresal de ATE y ella también en la misma época, por eso me conoce”, dijo el fiscal, quien es docente del colegio Cepet de Río Grande.

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