La mandataria provincial planteó sus sospechas sobre la existencia de “algunas intenciones por fuera de los marcos legales” que hacen que “se demore” la autorización aduanera para que la empresa TFEQ pueda descargar en Ushuaia la mercadería fletada desde China. El buque que la trasladó hace un mes que se encuentra fondeado frente al puerto capitalino.
Si bien evitó individualizar a el o los responsable de esta supuesta interferencia política, dijo que “si tuviera la seguridad lo diría, pero mis presunciones son ésas”, a lo que agregó que sus “presunciones tienen nombre y apellido”, ya que “uno no presume sin ponerle caras a las cosas”.
De esta manera fortaleció la hipótesis de que existe una “operación política” para obstaculizar la concreción de la inversión de la empresa de capitales chinos en la provincia sostenida públicamente por su ex marido, concejal y candidato a Intendente de Río Grande por el partido gobernante en la Provincia, Gustavo Longhi.
A mediados del mes de abril, Ríos había manifestado “que algo se demore, que un barco llegue, que falten papeles, que haya que solicitar autorizaciones; suele suceder. Como suelen suceder también trabas de tipo político en las instituciones argentinas. En determinados ámbitos se puede trabar una cuestión, inclusive de mala fe”, pero “si es éste el caso no me costa; pero hay cuestiones que son raras”. En esa misma oportunidad, y casi contradiciendo su propia sospecha había señalado que “hay restricciones a las importaciones que forman parte de la política nacional, a la cual uno adhiere, y aun no adhiriendo forma parte de la legislación nacional”.
Por lo tanto agregó que “deben dar cumplimiento a lo que es la construcción de la planta, a una equis cantidad de insumos de origen nacional que deben ser fundamentados, para permitir el ingreso de insumos importados. Esto también tiene que ver con fomentar la mano de obra nacional, si no resulta contradictoria verdaderamente”.
A menos de un mes de esas declaraciones, el viernes pasado apuntó ante los micrófonos de FM Del Sur que “por la manera en que se van suscitando las cosas, uno no puede menos que inferir que hay algunas intenciones por fuera de los marcos legales que hace que esto se demore”.
Consultada puntualmente sobre si adjudicaba estas “intenciones por fuera de los marcos legales” a la campaña electoral que ya se vive en la provincia no descartó esa posibilidad, respondió: “Todo puede estar vinculado, pero lo vinculo, particularmente, con la mala fe de personas que piensan que demorando las cosas pueden perjudicar a un Gobierno” sin tener en cuenta que “pueden perjudicar a una provincia. Es una pena cuando las miradas tienden a esto, cuando no se miden las consecuencias de las acciones”, fue la respuesta elegida.
Aun cuando el Ministro de Economía de la Provincia había asegurado luego de mantener –por instrucción de la Gobernadora– una reunión con un funcionario del ministerio de Industria, que el Ejecutivo fueguino decidido actuar más decididamente en respaldo de la concreción de la demorada inversión, la Gobernadora postuló, ahora, que “la provincia respecto del barco no puede hacer nada más que solicitar los informes a las autoridades nacionales, lo que ya se ha hecho. A partir de allí es la empresa la que debe completar la documentación que corresponde o que le es solicitada, y si entiende que la documentación solicitada no se corresponde con los normalmente requerida, iniciar las acciones que considere debe iniciar respecto de la Aduana”. Con lo que parece volvió a centrar la cuestión en un problema documental, o en el peor de los casos en un exceso de celo por parte de la Aduana en el cumplimiento de su función de control de ingreso de importaciones.
Un tema que no estaba en agenda
Ríos descartó de plano que la reunión que estaba previsto que mantuviera la semana pasada con la ministro de Industria de la Nación Débora Giorgi, se hubiera frustrado por el tema de la inversión China. Sobre ese particular explicó que el encuentro no se concretó porque “el martes (la Ministro) fue convocada de urgencia a Olivos”. Y si bien esa reunión había sido anunciada desde el Ejecutivo fueguino durante las primeras horas de la mañana de ese mismo día, Ríos aseguró que Giorgi le había avisado “10 horas antes que no me iba a recibir”.
Al margen de ello, también apuntó que el tema de la demora del barco “no estaba en el temario a tratar, porque no depende de Giorgi” ya que “es un tema que la empresa tiene que resolver con la Aduana Nacional”.
Además calificó de absolutamente falso que la demora en la autorización de descarga de lo transportado por el buque Da Zhong pueda estar motivada en la existencia de malestar o enojo en el Gobierno nacional por el hecho de que la empresa TFEQ no le hubiera informado sobre el proyecto de producción de urea concertado con el Ejecutivo fueguino, tal lo indicó a este medio una fuente del Ejecutivo nacional.
Sobre el particular apuntó que “en lo que tiene que ver con la decisión provincial de avalar esa inversión y de dictar las normas legales para realizarla, todos y cada uno de los funcionarios que tuvieron que estar al tanto lo estuvieron y con la documentación correspondiente; desde la Secretaría de Energía, el Ministerio de Industria, la Jefatura de Gabinete y la Presidenta”. Es más, recordó que “en junio de este año Débora Giorgi (ministro de Industria) anunció la inversión en Tierra del Fuego, así que lejos (se está) de que el Gobierno (nacional) no tenga conocimiento”.
Punto de vista - Por Sandro Baschera
Entre la sospecha y la confusión
La denuncia pública formulada por el referente del Pa.So.Pa, Gustavo Longhi, sobre la existencia de una “operación política” orquestada por “la dirigencia política obsoleta” apuntada a entorpecer la concreción de la inversión anunciada por la empresa Tierra del Fuego Energía y Química, y el aval dado por la Gobernadora a esta hipótesis no hacen más que agregar confusión a un tema que de por sí aparece como confuso.
Mientras por un lado desde la empresa y el Ejecutivo fueguino se habla de que puede existir una falta de documentación sobre la carga transportada por el buque Da Zhong, por el otro se plantea la existencia de “cuestiones que son raras”, de “intenciones por fuera de los marcos legales que hace que esto se demore” y de “operaciones políticas”.
Pero en ningún caso se nombra directamente a los responsables de esa supuesta maniobra, lo que lleva a preguntarse si no lo hacen por esa supuesta maniobra existe únicamente en la mente de quienes la denuncian, o porque falta el coraje para identificar a esos operadores.
Por la magnitud de la inversión en cuestión todo parece indicar que si se está ante una operación política esta excede largamente a los actores políticos locales, salvo que estos tengan tal grado de predicamento entre las máximas autoridades del Gobierno nacional para entorpecer una inversión que, como recordó la Gobernadora, fue anunciada por la Ministro de Industria de Nación.
La otra posibilidad, entonces, es que esta denunciada “maniobra política” surja desde el propio seno del Ejecutivo Nacional. Ahora, si se tiene en cuenta que ,tras su visita a la provincia, el Gobernador de la provincia China de Shaanxi y el Embajador de China en Argentina se reunieron con el Jefe de Gabinete Aníbal Fernández, la Ministro de Industria y el secretario de Comercio y Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería justamente para plantearles los inconvenientes suscitados en torno a la carga del Da Zhong y que de ese encuentro “no surgió ninguna solución inmediata” –según afirmó el director de TFEQ Fernando Lin–, da la impresión que en todo caso se estaría no ante una “operación política” sino ante una “decisión política” de Nación para que la empresa cumpla con la normativa aduanera vigente y con la política de defensa de la industria nacional.
A decir verdad, la postura adoptada por la gestión Ríos sobre el tema “del barco Chino” aparece tan confusa como la sustentada “maniobra política”. Tal vez sea producto de esa confusión que la Gobernadora sostenga que su resolución no “depende de Giorgi”, y que por ello no era tema de agenda del frustrado encuentro que iba a mantener con la ministro de Industria, pero que días antes haya instruido a su ministro de Economía para que se reuniera con esa misma funcionaria –lo que finalmente no ocurrió– para conocer el motivo por el cual se ha impedido la descarga de los materiales y equipos trasladados desde China para la empresa TFEQ.
Al margen de toda sospecha y confusión, lo concreto es que el pasado sábado se cumplió un mes desde que el Da Zhong ingresó a la bahía de Ushuaia y que desde entonces permanece anclado en rada.


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