El gobernador de Mendoza dice que

El gobernador de Mendoza dice que
Francisco "Paco" Pérez lo dijo en General Alvear. Defendió así la posición mendocina de mantener cortado el Río Atuel hacia la provincia de La Pampa. La emergencia hídrica fue extendida hasta diciembre.
El gobernador de Mendoza, Francisco “Paco” Pérez, redobló hoy la posición de su provincia en el marco del conflicto por el Río Atuel. En su discurso en la Fiesta de la Ganadería de General Alvear, dijo que “no va más agua a La Pampa porque no hay agua”.

El mandatario hizo esas declaraciones en una localidad que ha defendido fuertemente la posición de no liberar agua hacia La Pampa. Y además, lo hace en el medio de una batalla judicial donde la Corte Suprema ha pedido explicaciones a Mendoza por el corte y ante una próxima presentación judicial del gobierno pampeano.

Pérez ya había pedido al Senado provincia el tratamiento en sesiones extraordinarias de la ley que dispone el rechazo del convenio suscripto en el año 2008, que saldaba en gran parte el histórico deferendo pero que nunca fue rubricado por los legisladores mendocinos.

“No voy a permitir ni una sola acción que pueda afectar el derecho al uso del agua del río Atuel reconocido con carácter de cosa juzgada por la Corte Suprema de Justicia de la Nación al pueblo de Mendoza”, sostuvo hoy en su discurso.

“Que quede bien en claro: no va más agua hacia La Pampa por el Atuel, no por un capricho o decisión política alguna sino porque transitamos el quinto año consecutivo de crisis hídrica”, remarcó.

Emergencia

Mientras tanto, el Departamento General de Irrigación (DGI) de Mendoza dio a conocer la evaluación del pronóstico hídrico presentado en octubre de 2013, y el resultado indicó que las previsiones que caracterizaban a la temporada de riego como pobre se cumplieron; por lo tanto, la emergencia hídrica se extenderá hasta el final de la primavera de 2014. Luego de esta fecha, un nuevo pronóstico determinará la continuidad de la emergencia en la provincia cuyana.

Con el fin de plantear un plan de distribución del riego de acuerdo a la oferta y demanda hídrica, el DGI en forma anual presenta su pronóstico, el cual responde a un régimen termo-nival, es decir, sus escurrimientos dependen de la nieve acumulada en la cordillera y de las temperaturas que regulan su derretimiento. Este pronóstico busca satisfacer la demanda estacional de cultivos, lo que implica establecer un plan de riego para aproximadamente unas 360 mil hectáreas, y, además, debe tener en cuenta los distintos usos del agua en Mendoza.

“Para nosotros es fundamental la flexibilización en la distribución. Para ello contamos con información en tiempo real, que nos permite conocer qué disponibilidad de recurso hídrico hay, favoreciendo la eficiencia hídrica. Sin embargo, aún falta un gran trabajo intrafinca, para evitar el derroche de agua”, explicó José Luis Álvarez, superintendente General de Irrigación.

En cuanto a la evaluación del pronóstico de agua 2013-2014 de los ríos mendocinos, tanto la clasificación pronosticada como la real del Mendoza y el Tunuyán fue pobre, mientras que del Diamante, el Atuel y el Malargüe, fue seco.

En cuanto a la extensión de la crisis hídrica, se puede agregar que se mantendrá hasta después de la primavera, ya que el agua acumulada bajo la forma de nieve o hielo, solo estará disponible a comienzos del verano con los primeros deshielos. En este contexto Mendoza contará con el agua disponible en los embalses, siendo de suma importancia el periodo de corta anual para acumular agua durante el invierno.

En lo que tiene que ver con el estado actual de los embalses, en el río Mendoza es de 94%, en el Tunuyán 76%, en el Diamante 77% y en el Atuel 49%.

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