El Gobernador impulsa y avala una empresa de dudosa capitalización y de ninguna experiencia

El Gobernador impulsa y avala una empresa de dudosa capitalización y de ninguna experiencia
– A pesar de las observaciones e información que hemos venido promoviendo desde el año 2008, mucho antes de que se constituyera la empresa Patagonia Energética SA, el gobierno provincial avanzó decididamente con esta inexperta empresa, de controvertida composición societaria y dudosa capitalización, como socia de Fomicruz SE conformando una UTE para la construcción de una refinería que el gobernador Peralta catalogó como “la más importante de la Patagonia”.
Dudas de todo tipo se ciernen sobre un negocio fenomenal que implica, además, un sospechoso ingreso a la Ley de Promoción Industrial, promulgada con posterioridad a la carta de intención firmada. Un dato no menor: los beneficios que esa ley tiene para los empresarios del sector

En octubre del año 2008 OPI fue el primer y único medio que desnudó el proyecto elaborado por el gobierno provincial y nacional, para la radicación de una destilería de petróleo en el puerto de Punta Loyola, terminal a 23 kms de la ciudad de Río Gallegos.

En aquel momento esta Agencia dio puntuales detalles de que quienes componían la sociedad de Patagonia Energética SA, eran dos personas jóvenes, sin experiencias que operaban en nombre de su tío, en ese momento Intendente de Puerto Deseado, Arturo Rodríguez y se marcaban allí una serie de vinculaciones políticas que ponía a pensar al lector que, si el proyecto avanzaba, sin que nadie cuestionara la forma en que se llevaba adelante el proceso, era porque algún interés superior estaba por sobre el legítimo interés público de la transparencia.

El proyecto para la instalación de la refinería en Punta Loyola siguió su avance sin pausa y los pasos tendientes a su construcción y habilitación no conoce de demoras. De hecho, el gobernador Daniel Peralta estuvo este fin de semana en el predio que se levanta en la terminal portuaria y allí, junto a parte de su gabinete no tuvo más que elogios hacia la determinación de esta empresa que hizo una UTE con Fomicruz SE y en conjunto se largan a esta aventura que Peralta no dudó en calificar como “la refinería más importante de la Patagonia”.

En OPI tenemos un dicho que colocamos siempre ante cualquier emprendimiento que inicia el gobierno contra viento y marea, sin importarle las críticas, ni el análisis de los resultados: “donde hay una necesidad, se cuece un gran negocio”. En este caso, desde que en octubre del 2008 publicáramos nuestra primera nota, señalamos la necesidad de que Santa Cruz contara con una refinería; inmediatamente y sobre este clamor inversionistas apareció el negocio. Ese negocio, de acuerdo a los datos que pudo obtener OPI en aquel momento y que se acumularon en todo este tiempo, está circunscripto a un círculo muy cercano al poder y se desarrolla al amparo del estado provincial y nacional.

“Estamos visitando una obra que para nosotros es muy importante porque va a producir una cantidad suficiente como para abastecer de naftas y gas oil a la mitad de Santa Cruz. La idea es el agregado de valor, por eso fue pensada como la refinería más importante de la Patagonia”, dijo Peralta en el acto del sábado.

Luego de señalar que la obra estará “auditada por la Secretaría de Energía de la Nación”, lo cual no es ninguna garantía, Peralta afirmó “Es un esfuerzo de capitales privados, nosotros tratamos en el marco de la Ley de Promoción Industrial de acoplarnos a la iniciativa en una asociación con Fo.Mi.Cruz. S.E. (Fomento Minero de Santa Cruz Sociedad del Estado), en el marco de una visión estratégica que entiende que es la primera vez que se le va a agregar valor a nuestros recursos naturales, en este caso, el petróleo”, señaló el gobernador y concluyó diciendo “vamos a colaborar y a trabajar en forma conjunta con nuestros empresarios para ver de qué manera podemos ingresar a la cadena de comercialización. Son procesos en los que estamos encaminados con nuestra Ley de Promoción Industrial que nos permite acompañar la visión de una empresa privada que puso el ojo en el mediano y largo plazo, todo lo que acá se ve está dispuesto para crecer y en la medida que tengamos materia prima eso puede suceder”.

¿Está seguro Peralta?

La pregunta que nos hacemos es si en realidad el gobernador de la provincia dice lo que dijo teniendo en sus manos los antecedentes y las pruebas de que esta actividad se está poniendo en manos de personas con la capacidad profesional y empresaria necesaria para no hacer fracasar el emprendimiento o si tiene verdadero conocimiento de que esta empresa Patagonia Energética SA fue fundada solo y exclusivamente con este objeto, por dos personas vinculadas al poder, con sospechosas ramificaciones con ese poder, de dudosa capitalización y sin ningún tipo de experiencia previa.

Si Peralta conoce esto pero sigue adelante con el discurso magistral que enaltece la capacidad del “empresariado” del cual nosotros hicimos mención en el año 2008, se está acercando peligrosamente a dos posibilidades: o está siendo engañado o es cómplice.

Una sociedad con nombre propio: Refinería

Patagonia Energética SA con domicilio en 25 De Mayo 252, 32, 3, Microcentro, Capital Federal (1002), (CUIT: 30-71071242-1) fue creada el 24 de junio de 2008, OPI ya había informado este proceso en una nota producida el 02 de octubre de 2008. Su actividad principal es la fabricación de productos refinados del petróleo (Registro AFIP: 232000) y lo llamativo es que si bien se inicia con un capital declarado de 80.000 pesos, declara una facturación estimada entre 1 y 5 millones de pesos. Otro detalle no menor es que declara una cantidad de empleados de entre 1 y 5. Objetivamente, cualquier emprendimiento “de magnitud” raramente se conforma con un staff de empelados de 1 o 5, excepto, claro, que como en este caso, sea una sociedad creada exclusivamente para dedicarse a un objeto en particular: la Refinería de Punta Loyola, como se puede comprobar hoy, relevando los datos que en su momento se investigaron y los hechos que avalan cada una de las señales que oportunamente advertimos.

Los empresarios

Quienes conformaron la empresa son los hermanos Franco Brunetti como presidente y Mauricio Brunetti, ambos de Puerto Deseado. Sus antecedentes más valorables son los de ser sobrinos del ex Intendente y diputado nacional Arturo Rodriguez (FPV), sin que se le conozca actividad previa en el ramo empresario y mucho menos en la industria química o petrolera.

Lo que sí se le conoce a estos muchachos es que, de forma espontánea, el Banco de la provincia de Santa Cruz les otorgó la nada despreciable suma de 10 millones de dólares, capital que se necesitaba allí cuando se firmó la carta de intención para iniciar las gestiones de la Refinería de Punta Loyola, a fin de iniciar las obras, oportunidad en la que asistieron además del diputado nacional Arturo Rodríguez, el entonces Jefe de Gabinete de Ministros, Pablo González, los ministros de Gobierno, Carlos Barreto y de Producción, Jaime Álvarez, como así también el Secretario de Estado de Energía, Alessandro Perrone.

Franco y Mauricio, son hijos de Abel Brunetti, casado con la hermana de Arturo Rodriguez, uno de los principales impulsores de la firma Patagonia Energética SA. Abel fue ex Gerente del Banco de la provincia sucursal Puerto Deseado y luego se radicó en Capital Federal, en ese entonces, cumpliendo funciones para la institución crediticia. En su oportunidad fue muy cuestionado por la forma en que otorgó créditos sin las suficientes garantías y particularmente le tramitó uno a su cuñado, Arturo, de 300 mil pesos. Como una mano lava la otra, Rodriguez ayudó a sus sobrinos a poner una pizzería en Deseado, que giraba bajo el nombre de “Pronto pizza”, sin embargo, debido a la mala administración de Franco y Mauricio, el negocio se cerró a los pocos meses. Todo hace pensar que tal vez, administrando una refinería le podría ir mejor; al menos, esa es la idea que tiene el gobernador Peralta, a juzgar por la forma en que los defendió en su mensaje.

Predio, obras y poca información

En el Boletín Oficial N° 4.260 del 3 de marzo de 2009, por Decreto N° 2.814, de fecha 29 de octubre de 2008, se ratificó en todas sus partes la Carta de Intención suscripta entre el Gobierno Provincial y la firma Patagonia Energética Sociedad Anónima, para la instalación de la Destilería de Procesamiento de Hidrocarburos de la Cuenca Austral, construcción que ya está muy avanzada, en un predio cedido por el gobierno provincial, ubicado en las inmediaciones del puerto de Punta Loyola, con una capacidad máxima de procesamiento de crudo de 15.000 m3 al mes.

Allí Patagonia Energética Sociedad Anónima conformó una Unión Transitoria de Empresas (UTE) junto con Fomicruz SE, acordando que el porcentaje de participación estatal sería del 8%. La provincia aportó el predio de 15 hectáreas lindero al oleoducto y al puerto de Punta Loyola, y se comprometió a través de Fomicruz a garantizar por 15 años el abastecimiento del hidrocarburo necesario para el funcionamiento de la destilería.

Pero hay un problema: en los documentos exhibidos por la Secretaría de Energía de la Provincia de Santa Cruz (Expediente N° 432.813/2009) no constan los antecedentes empresariales de Patagonia Energética SA en materia de refinación de hidrocarburos ni actividad en la rama petrolera, simplemente porque no los tiene.

A su vez, recordemos que el capital inicial de la firma fue de 80 mil pesos, pero el movimiento de inversión prevista, más allá de los 10 millones de dólares iniciales, rondan los 25/30 millones de dólares puestos en la planta. La pregunta básica se desprende del análisis primario que cualquiera puede hacer: sin antecedentes, sin capital y sin experiencia ¿De dónde sale la plata y por qué se le asigna manejo a dos legos en la materia?.

¿Una ley retroactiva?

Pero las irregularidades que sobrevuelan a esta empresa de ocasión formada por quien sabe qué capitales, tienen un capítulo más: el entonces diputado provincial de la UCR Omar Hallar le solicitó al Ejecutivo provincial un informe completo sobre esta empresa, lo cual nunca recibió y también objetó el hecho de que el gobernador Peralta haya incluido a la firma dentro de la Ley de Promoción Industrial (Nº 3.092), cuando a la fecha del inicio de gestiones de Patagonia Energética SA, la ley no había sido sancionada y aún cuando las obras estaban en un 40% de avance (en el momento en que Hallar presentó el informe) la misma ley no había sido reglamentada. Es decir, se estaba otorgando un beneficio a una empresa recién creada sobre aspectos de una norma que aún no había entrado en vigencia, ya que la Ley de Promoción Industrial se sancionó un año y medio después de aquella fecha en que se firmó la carta de intención.

Pero hay un punto a tener en cuenta que puede dar tela para cortar en este caso, si se piensa que la Ley de Promoción Industrial prevé una serie de beneficios alternativos, tanto impositivos como territoriales, pero básicamente la devolución del 40% de la inversión por parte del Estado Provincial.

Es decir que, sobre la gran noticia de la instalación de una refinería en Río Gallegos, se ciernen algunas grandes dudas que el gobierno no quiere o no puede ventilar. Esta situación de poca transparencia es la que lleva a este medio a seguir el desarrollo de una “inversión” ciertamente sospechosa desde sus inicios, con un marco de facilidades demasiado grandes y donde juegan actores que no están a la altura de las cifras que se manejan e intervienen firmas prácticamente insolventes desde lo profesional y sin méritos que la precedan.

Sin Estudios de Impacto Ambiental presentados, sin solvencia y sospechado de una fuerte conexión con intereses del poder, la “Refinería más importante de la Patagonia” sigue adelante, como nosotros con la investigación sobre los términos, las condiciones y los miembros de quienes conforman este estupendo negocio que, como siempre, radicará en una necesidad justa, el enriquecimiento formidable de algunos pocos.

En medio de todo esto se encuentra la palabra del Gobernador Peralta que este fin de semana entronizó la labor empresaria y puso énfasis en el desarrollo de un proyecto que es tan necesario, como necesario es la transparencia que lo contenga, porque involucra dineros del Estado, políticas del gobierno y entes (como Fomicruz ) de la provincia.

Comentá la nota