La concejala dijo que hay que subir el mínimo no imponible de Ganancias, y declarar al transporte como “servicio esencial”. “Hace dos años, De la Sota era K”, aseguró en diálogo con este medio.
- Es una campaña que ha estado muy tibia respecto de la importancia que la gente le da. Recién ahora, en el último tramo, cuando comenzó la publicidad televisiva, se deja ver el tamaño grande de los aparatos del Gobierno nacional, provincial y municipal y que los gobernantes de los tres niveles están mostrando obras y gestión con los candidatos que ellos quieren direccionar.
- ¿Qué opina de las encuestas que dicen que usted arrancó mejor de lo que mide ahora?
- Nosotros arrancamos con diez puntos en Capital; al interior no habíamos ido desde hace diez años. Creo que estamos mejor en Capital, pero en el interior no tenemos números. Yo creo que esas encuestas son parte de las campaña electoral.
- Con respecto a los posicionamientos que le podrían tocar defender o rechazar si llega a ocupar una banca en el Congreso. ¿Qué hay que hacer con el Impuesto a las Ganancias: actualizar los pisos, derogarlo, dejarlo como está?
- Yo creo que hay que subir progresivamente los mínimos no imponibles, y desgravar del salario costos como los alquileres, la canasta básica. Y en forma paralela hay que imponer a la renta financiera, porque estamos hablando de ocho mil millones de pesos que actualmente se recaudan con el impuesto a las Ganancias en el salario. Éste es un agujero financiero que se la haría a la Nación y si no se lo tapa desde otro lugar se pueden producir baches en salud, educación y en otros sectores. Responsablemente hay que decir que si yo saco este ingreso de acá, de dónde lo repongo. Ése es el debate.
- Uno de sus ejes de campaña es incluir el delito ecológico en el Código Penal.
- Yo estoy planteando tres cuestiones. La primera es declarar el transporte como servicio esencial, así como hoy es la salud. El Congreso de la Nación debería declarar esencial a todo el servicio de transporte: urbano, interurbano, el interprovincial, el ferrourbano. Las empresas van a tener que garantizar el transporte cuando haya medidas de fuerza o paros patronales. Mi segunda propuesta es incorporar al Código Penal la figura del delito ecológico, porque en este país se paga por contaminar si sos particular o empresario, pero desde los estados se contamina también. El tercer punto es Ganancias. Pero también hemos denunciado que un candidato a diputado no puede decir que va a transforma en ley la Asignación Universal por Hijo cuando los decretos de Necesidad y Urgencia tienen rango de ley. También hay quienes dicen que van a reformar la ley de Coparticipación de impuestos, que es un Pacto Fiscal que nos rige desde 1988. Pero esto depende de todos los gobernadores, el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y el presidente de la Nación se pongan de acuerdo para discutir un nuevo Pacto Fiscal de distribución de impuestos.
- ¿Impulsaría o votaría a favor de una ley para despenalizar el aborto?
- No, yo creo que lo que está, está bien, con la despenalización del aborto en los casos no punibles que contempla la ley.
- Esta campaña se ha polarizado entre kirchneristas y antikirchneristas, y parece no haber lugar para posiciones intermedias. ¿Cómo se ubica usted en esa lógica?
- Yo creo que en el caso de De la Sota hay una falsa polarización. Creo que lo que intenta De la Sota es diferenciarse como anti-K con banderas que no son reales, para ver si a nivel nacional crece en las encuestas presidenciales. Pero yo no le creo nada de lo que plantea. No le creo nada porque hace dos años estaba todo bien y le regaló (al kirchnerismo) la lista de diputados del PJ, y hace seis año puso a Patricia Vaca Narvaja como primera candidata a diputada nacional por Córdoba, cuando era presidenta del distrito de la Capital Federal. Entonces no puedo creer que ahora le parezca todo mal, si hasta hace poquito le parecía que estaba todo bien. Todo falso, porque hasta hace dos años, De la Sota era K.
- En cualquier caso, la campaña viene planteada desde dos miradas bien opuestas y eso parece atravesar a todo el arco político.
- Son dos cosas distintas. Hasta hace dos años, De la Sota era anti- K, pero la oposición está haciendo lo mismo que viene haciendo cada vez que hay legislativas: ser anti anti anti todo, terminar todos peleados, y cuando llegan las elecciones ejecutivas para presidente, gobernador e intendente, no saben qué hacer.
- Según usted, De la Sota es un K arrepentido...
- Es un K devenido en anti-K por conveniencia, para ver si puede se le mueve la aguja nacional de los sondeos como candidato presidencial.


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