Una asamblea en el Polo Sanitario decidió mantener la atención mínima y no suavizar las medidas de fuerza. Piden diálogo a la Provincia.
Los trabajadores reclaman una mejora salarial que impacte en el salario básico, y rechazan el bono navideño de entre $ 1.000 y $ 1.600 (según carga horaria) que acordó el Gobierno con el Sindicato de Empleados Públicos (SEP).
Así lo resolvió ayer una asamblea de trabajadores de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), de la que también participó personal alineado en Unión de Trabajadores de la Salud (UTS) y Médicos Unidos, que se realizó en el Polo Sanitario. Allí se expresó un fuerte repudio a las expresiones del gobernador, que ayer trató de “protestones” a los agentes en conflicto y dijo que los fiscales de la provincia deberían “proceder” contra quienes no normalicen la atención en los establecimientos. La advertencia provocó la reacción de los trabajadores, pese a que el sábado, una asamblea de UTS había dispuesto suavizar las medidas de fuerza hasta el inicio de las negociaciones paritarias, lo que sucederá a fines de enero de 2014, según informó a este medio el secretario general, Darío Gómez.
“Deberán rever su actitud, porque no pueden abandonar a la gente a su propia suerte. Tienen que entender que las personas enfermas merecen atención”, afirmó De la Sota y advirtió que “los que no respetan la ley, tienen que pagar las consecuencias”. En esa misma línea, amenazó con “cesantías” de personal, previo “descuentos de los días no trabajados”.
El referente de Médicos Unidos dijo que si bien hubo una idea de “suavizar” las medidas de fuerza, “De la Sota no tuvo mejor idea que amenazarnos”, lo que retrotrajo la situación al punto anterior.
“El gobernador habla de diálogo y a todos le reclama diálogo, pero él amenaza con sanciones, y no dialoga con nadie”, dijo Cantero a LA MAÑANA.
Los hospitales que mantienen el conflicto son el Rawson, de Niños, Tránsito Cáceres de Allende, Misericordia, Maternidad Provincial y el Neuropsiquiátrico, en la Capital, más los hospitales regionales de Villa María, Río Tercero y Jesús María, en el interior.
ATE detalló que las asambleas “rechazaron de plano las declaraciones del gobernador José Manuel de la Sota, que amenazó con sanciones en vez de convocar al necesario diálogo con las organizaciones representativas”.
Tras la asamblea, ATE consideró que “al calificar (De la Sota) de ‘huelga salvaje’ y de ‘extorsión’ el justo reclamo de los trabajadores de la salud, De la Sota azuzó una vez más el conflicto, dando muestras de la irracionalidad política con que la actual gestión aborda la problemática hospitalaria”. “Esta visión se choca con la realidad, ya que los hospitales siempre garantizaron los servicios esenciales y la atención de urgencias y emergencias”, añadió en un comunicado. Precisaron además que los trabajadores de la salud “no firmaron ningún acuerdo, toda vez que el Gobierno eligió como interlocutor a quien sólo representa una parte del sector”, en alusión al SEP.

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