“Todas las encuestas que manejamos nos muestran instalados arriba, con un nivel de conocimiento, imagen positiva e intención de voto parejos en toda la provincia”, confesó ayer ante diversos medios, incluido La Capital, el precandidato a gobernador socialista y senador nacional, Rubén Giustiniani.
“No nos enamoramos de las encuestas porque lo que define una elección es la campaña electoral”, dijo el socialista. “Las encuestas dan una foto, un punto de referencia, y las tomamos como un elemento importante que nos dice que arrancamos bien. Lo que nos tranquiliza es que contamos con el recurso de la militancia de nuestro partido y de los demás del Frente Progresista”.
Giustiniani detalló que volverá a la carga con la consulta popular para respaldar el proyecto que lo tiene como uno de los autores y que es establecer el 82 por ciento móvil como haber para los pasivos en todo el país. Relató Giustiniani que para tal efecto está acordando acciones comunes con radicales, aristas y hasta peronistas no kirchneristas.
Otro tema tabú con el que se mostró dispuesto a lidiar es con la edad de imputabilidad de los menores que delinquen. Una cuestión cíclica en la agenda de debate público que, precisamente, en las últimas horas ocupó espacios en los medios y provocó opiniones diversas. Entre ellas, la del gobernador Binner.
Giustiniani explicó el proyecto de responsabilidad penal juvenil que pretende convertir en ley acordando con otras fuerzas representadas en el Senado para fijar penas diferenciales a menores entre 14 y 18 años, con un régimen de defensa propio y un sistema institucional especial donde cumplir penas de encierro.
Candidaturas. En cuanto a su postulación, volvió a ratificar la intención de su sector de ir con candidatos propios y recordó que para el 5 de febrero está convocado un plenario en el colegio de la Inmaculada de Santa Fe donde definirán los nombres (el mismo lugar frente a la Casa Gris donde tres días antes el binnerismo proclamará la candidatura de Bonfatti).
Se descarta que encabezará la fórmula de su sector, en tanto ayer contempló la posibilidad de llevar a un radical de Santa Fe como vice. Igual, volvió a dejar abierta la puerta a todas las alquimias posibles.
Otra definición que sonó a respuesta destinada a la Casa Gris. En la semana usinas cercanas al Ejecutivo admitieron que Giustiniani aventaja a Bonfatti en la encuestas pero se encargaron de destacar que cuando se obvia el nombre propio y se pregunta por “el candidato de Binner” se equilibran los guarismos.
Hasta referentes y candidatos de otros partidos reconocen que Giustiniani puntea los sondeos, con números que van del 20 a 25 por ciento de intención de voto. El “candidato de Binner” (sea Bonfatti u otro) estaría trepando a un nivel cercano al 15 %.
Ayer el senador nacional opinó que su figura resultó beneficiada por la campaña de 2009 en la que estuvo al filo de vencer al peronista Carlos Reutemann. Esa supuesta hazaña que intranquilizó al hombre fuerte del PJ de Santa Fe de los últimos 20 años sirvió para que Giustiniani sea conocido por propios y extraños y para que de paso ayer facturara: “Contamos con el recurso de la militancia de nuestro partido y de los demás del Frente Progresista. Porque el gobierno del Frente Progresista, hoy encabezado por Binner y Tessio y su proyecto de gobierno, es uno solo. Así que integraremos en nuestras listas a dirigentes de otros partidos y también contaremos con su militancia haciendo campaña”. l



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