Así se desprende de la autopsia realizada este jueves. La joven habría sido asesinada el mismo domingo que desapareció. La Justicia dejó entrever que era testigo de un homicidio, aunque no bajo la figura de "protegido". Nuevas pericias podrían determinar la identidad del agresor.
La autopsia realizada al cadáver de Giselle Monje arrojó el más dramático de los resultados: la joven fue asesinada, probablemente el pasado domingo, de tres puñaladas. Dos de los cortes, producidos a la altura del cuello, fueron mortales.
Así, se confirmó que se trató de un homicidio, cuya motivación la Justicia intenta determinar. Por otra parte, Fuentes judiciales hicieron saber a ANB que Monje efectivamente debía testimoniar en la causa por el homicidio de Lucas Bascur -ocurrido en febrero pasado-, pero nunca figuró como "testigo protegido".
El fiscal Eduardo Fernández lleva adelante la investigación y promovió nuevas medidas para intentar determinar la identidad del asesino, sobre quien no existen pistas ciertas hasta el momento.
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