Le ganó por 3 a 1 a Aldosivi de Mar del Plata y recibió la ayuda de otros resultados.
El abrazo del técnico con su familia en el campo de juego, los jugadores trepados al travesaño y el festejo alocado y hasta las lágrimas de los hinchas en el estadio primero y luego por las calles céntricas, fueron el fiel reflejo de la emotiva jornada vivida ayer, cuando Gimnasia le ganó por 3 a 1 a Aldosivi de Mar del Plata y recibió la ayuda necesaria de otros resultados para continuar en la categoría.
Tarde soñada, sufrida también, pero el pitazo final del árbitro que decretó la victoria de Ferro ante Brown de Adrogué desató la algarabía de todos los presentes en el estadio. Llegaron los abrazos, el salto alocado de los jugadores y el festejo en todos los rincones del estadio.
Gimnasia tuvo el premio que merecía por la excelente campaña que hizo de principio a fin, por la entrega de todo el plantel a lo largo del torneo y vivió otra jornada de gloria. Este equipo no merecía descender y por fin la suerte le hizo un guiño al Lobo, porque Huracán le ganó a Almirante Brown de visitante y Ferro hizo lo propio ante Brow de Adrogué, esto sumado al claro triunfo de Gimnasia permitieron que el equipo mantenga la categoría y ahora hasta puede darse el lujo de seguir soñando en grande, teniendo en cuenta que a partir de agosto jugará un mini-torneo, donde de conseguir buenos resultados volverá a codearse con los grandes del fútbol argentino.
El conjunto jujeño salió a “comerse” al rival desde al arranque, pero recibió un baldazo de agua fría a los 16’ cuando Poclaba en su intento por despejar la pelota con la cabeza dentro del área, la terminó mandando al fondo de la red.
Gimnasia buscaba con muchos nervios el arco rival, pero se topaba con un rival inteligente que manejaba bien la pelota. Quiroga pudo empatar a los 26’, cuando quedo mano a mano por el costado del área, pero su definición no fue buena.
Luego Seccafien casi estira la ventaja con un fuerte remate desde afuera del área que se fue muy cerca del palo. La última de esa primera etapa fue para Gimnasia, cuando el arquero le atajó un mano a mano a Céliz.
En el complemento todo cambió, Gimnasia salió con más furia todavía y a los 22 segundos Callejo sacó un fuerte remate desde afuera del área, que a pesar de la estirada del golero visitante terminó en el fondo de la red: 1 a 1.
Con el envión anímico a cuestas Gimnasia fue por la victoria, lo tuvo Quiroga de cabeza, Salces con un remate y también Callejo con un cabezazo de pique al suelo que se terminó yendo por arriba del travesaño. Hasta que a los 14’ Quiroga recibió solo dentro del área y fusiló al arquero para poner el 2 a 1 y empezar a desatar la algarabía en el 23 de Agosto.
A los 17’ Céliz puso el tercero y el partido se terminó, porque Aldosivi no mostraba respuestas futbolísticas y Gimnasia, con el resultado buscado ya conseguido, se limitó a cuidar la pelota y esperar el pitazo final del árbitro.
Con el final del partido los jugadores se juntaron en el campo de juego a esperar los resultados finales de los otros partidos. Fueron casi 10 minutos de puro nerviosismo, primero llegó el triunfo de Huracán y faltaba que Brown de Adrogué no convierta el gol que mandaba al descenso a Gimnasia. Primero llegó el gol de Ferro ya en tiempo de descuento y luego el final del partido, para desatar un gran festejo en todos los sectores del estadio y en el campo de juego por los jugadores. Todos se unieron en un solo abrazo. Gimnasia mantuvo la categoría, logró lo que pocos pensaban antes del comienzo del torneo y lo festejó como si hubiera logrado un campeonato.
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