El ex secretario de Gobierno estaba en la cuerda floja. Habría contratado publicidad de campaña. Cáceres ya tuvo ese cargo con Juez.
En su reemplazo, el intendente designó al actual secretario de Relaciones Institucionales, Marcelo Cáceres. Se trata de un dirigente peronista –hoy enrolado en el kirchnerismo–, que ya ocupó esa cartera durante la gestión de Luis Juez.
La novedad fue anticipada ayer a última hora de la tarde en la aplicación http://www.lavoz.com.ar/blackberry
En términos políticos hacia adentro del gabinete, la movida se puede leer como un triunfo del ala peronista, encarnada por Cáceres y también por el titular de Economía, Gabriel Bermúdez, en desmedro del segmento radical en el que abrevaba Arriola y también el concejal Gustavo Barrionuevo.
Salvando las distancias de contexto político, Cáceres volverá a tener en sus manos la definición –como durante la gestión juecista– de un tema crucial: la efectivización o no de los 1.372 agentes contratados que cuenta hoy el municipio.
Arriola desde hace meses recibía cuestionamientos dentro del gabinete, donde tenía enemigos declarados, como el mencionado Bermúdez. Los cruces entre ambos llegaron a blanquearse en público.
Además de configurar el enésimo recambio en el equipo de colaboradores que acompaña a Giacomino, la figura de Arriola encierra otra paradoja de esas modificaciones: es el tercer amigo del intendente que desfila por Gobierno y termina yéndose de la gestión envuelto en diferencias con su jefe. Antes experimentaron esa misma sensación el actual concejal Walter Nostrala, que dio un portazo en enero de 2008; y en marzo de 2010 hizo lo mismo Guillermo Luque.
Quizás la diferencia en el caso de Arriola radique en que si bien perdió la confianza del intendente, que lo había ido marginando poco a poco de las decisiones centrales de la gestión, al menos no tuvo –hasta ahora– cruces públicos con él.
Fuentes oficiales dejaron trascender que el intendente se decidió a prescindir de Arriola tras tomar conocimiento de que encabezaba algunas movidas políticas que él desautorizó. Giacomino se habría enterado –a través de algunas agencias de publicidad– que Arriola se aprestaba a empapelar la ciudad con afiches promoviendo la candidatura a intendente por el oficialismo de Barrionuevo.
Giacomino ratificó ayer que su sector, nucleado en el Partido de la Concertación, armará una lista municipal, aunque no dio precisiones. Sí confirmó, en cambio, que su esposa, Gabriela Almagro, no se postulará a la Intendencia. “Tendrá un lugar en las lista, porque es una figura importante de este espacio”, aclaró.


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