La conducción política de la gestión del Intendente Ricardo Sastre salió ayer a clarificar los alcances que tendrá la nueva ordenanza tarifaria y negaron que se trate de una elevada carga impositiva para los contribuyentes madrynenses.
El contador Luis Tarrío, secretario de Hacienda, informó de qué modo impactarán los aumentos en los bolsillos de los contribuyentes. Para ello, se basó -entre otras cosas- en el trabajo técnico realizado por la Secretaria de Desarrollo Urbano, la cual relevó los valores reales de distintas zonas. Así, esos valores fueron aforados al 35% y sobre esa base se calculó la suba de los impuestos inmobiliarios. “Prácticamente, cuadra por cuadra y barrio por barrio, se hizo una valuación desde el punto de vista del Municipio, no desde la oferta y la demanda que se genera en la ciudad. Sobre ese 35% se calcularon los impuestos inmobiliarios, castigando a los valores reales del mercado inmobiliario para bajarlos a niveles razonables y cobrar el impuesto inmobiliario”, remarcó Tarrío.
Los barrios y los porcentajes
Según se explicó desde la Secretaría de Hacienda, el 86% de los contribuyentes recibirá un aumento de hasta $50 en el impuesto inmobiliario. Por otro lado, el 11% tendrá un aumento de 50 a 100 pesos. Por último, tan sólo al 3% le llegará un aumento superior a 100 pesos. “El 71% va a pagar menos de 50 pesos de impuesto inmobiliario y solamente el 11% de las propiedades van a quedar superando el mínimo no imponible de bienes personales. Esto es un factor importante, del cual se tenían preocupaciones”, especificó Tarrío.
Entonces, las casas ubicadas sobre el boulevard Brown que, actualmente pagan 152 pesos, pagarán 300 pesos de impuesto inmobiliario. En el barrio San Miguel, una casa que paga 3,20 pagará 8,30. En el centro, los vecinos que pagan 36, abonarán 88; en el Pujol, de 3,20 la tarifa sube a 8,30; en villa del Parque, de 38 a 69 pesos; un departamento frente al mar, de 33, abonará 68 pesos por mes. “Creo que son ejemplos que representan la realidad de cada uno de esos barrios y está dentro de lo que podemos considerar normal por el valor de comercialización que puedan tener esas propiedades. Entonces, una vez más acá está la voluntad de la Municipalidad de establecer valores en la base imponible del impuesto inmobiliario. Existen ordenanzas que regulan y que son del 2001, que generan excepciones del impuesto inmobiliario en distintos barrios. Por eso, pasamos del 80% al 50%”, sostuvo Tarrío.
Terrenos baldíos
Para el caso de los baldíos, se definió una baja en la tasa que se reduce del 7% al 5% anual. En el caso de las construcciones, la Secretaría de Desarrollo Urbano realizó un trabajo de “valoración de construcción” que se ajusta conforme los barrios estén jerarquizados. En consecuencia, no es la misma evaluación una casa ubicada en el barrio Oeste que una de la zona sur. Sobre esos valores de las superficies declaradas se aplica el valor de construcción y de ahí se toma el 35% como base para aplicar la tasa que se tomará.
Residuos y Girsu
En relación con la recolección de residuos, desde enero del 2012 se arrastra un déficit porque la tarifa actual de 49 pesos mensuales no cubre el valor total. “Ahora, tenemos la obligación de elevarlo y pasará a 98 pesos. Con respecto al GIRSU, Hacienda informó que bajará de 37 pesos a los 20 pesos.
“Una vez tenemos que poner en claro esta situación que se generó con algo que para el Ejecutivo está perfectamente claro desde el primer día. Se han tejido muchas fábulas sobre esto, no se ha cometido ninguna cuestión que perjudicara a la gente, si no por el contrario. También, hemos tenido en cuenta la realidad del Municipio y qué necesita para poder mantener un nivel de servicios adecuado para una ciudad de 100 mil habitantes que tiene constantemente demandas en crecimiento. No reconocerlo es tener una mirada miope de la ciudad”, sentenció Tarrío.

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