El intendente Luis Larrañaga le puso paños fríos a su enfrentamiento con el Gobierno provincial y reclamó que “el ciudadano común no sea víctima de un posicionamiento político”. Y habló de cuando dijo que Marín y Verna eran“el peronismo con olor a cala”.
El intendente Luis Larrañaga salió a bajarle el tono a su enfrentamiento con el Gobierno provincial, luego de una semana donde se quejó del “olvido” que sufría Santa Rosa de parte de la gestión del gobernador Jorge y donde el conflicto del transporte escolar en la ciudad se cobró el puesto del último funcionario vernista de la administración provincial.
Larrañaga, ahora alineado en el vernismo, ya blanqueó que irá por la reelección en la ciudad y comenzó a realizar algunas reuniones en los barrios. Esta tarde, mientras participaba de un acto en la plaza del barrio Aeropuerto, comentó aEl Diario que son “reuniones de gestión” que se generan a pedido “de los mismos vecinos o de los compañeros que nos llaman”.
“Nos manifiestan sus necesidades, nos llevan reclamos y les damos las explicaciones de todo. Y nos programamos para seguir gestionando dando soluciones. Todas las tardes estamos saliendo a los barrios”, contó Larrañaga.
-¿Tiene miedo que su posicionamiento con Verna afecte la relación con la provincia, como lo que ocurrió esta semana con el transporte escolar?
-Nosotros en novimebre tomamos la decisión de no hacernos más cargo del transporte y se lo informamos a la Provincia. En 2013 tuvimos que poner recursos propios y no nos correspondía, después no nos fue reconocido el dinero que pusimos, y en 2014 tuvimos serios problemas con la contratación de los transportes. Entonces nos reclamaron una modificación de la ordenandza para que pudieran hacer la contratación directa hasta que salga la licitación, eso fue en enero y estuvieron la ministra Evangelista con el secretario Bruna en mi despacho. Se llamó a una sesión extraordinaria del Concejo Deliberante, se hizo la ordenanza como ellos querían, la promulgué automáticamente y después de ahí no sé. Es un problema que tienen que resolver ellos y tendrán que ver quién es el responsable. Provincia sabía desde noviembre que se tenía que hacer cargo del transporte en esos lugares donde no hay escuelas.
-¿Pero siente que ese posicionamiento puede resentir la gestión?
-En el peronismo puede parecer que nos estamos peleando, pero no... Hay algo que tenemos siempre claro y es que la gente no tiene nada que ver en esto. El ciudadano común no tiene porqué ser víctima de un posicionamiento, que en el caso nuestro fue razonado, estudiado, y se llegó a una decisión que era la mejor opción para Santa Rosa. Estamos muy convencidos de eso por eso vamos a trabajar para ir por la reelección en el municipio y para que Verna sea gobernador. Pero creo que todos los dirigentes peronistas saben que la gente no tiene que pagar el pato de este tipo de internas. Podrá haber pirotecnia o posicionamientos pero al final de la película todo se ordena y en octubre se va a ver plasmado en el resultado de las elecciones.
-¿Y qué cambió desde 2012, cuando dijo que Verna y Marín eran “el peronismo con olor a cala”, a hoy que se da este acuerdo?
-Hay que ver en qué contexto hice esas declaraciones. Fue después de un congreso del PJ donde los intendentes no estábamos, entonces yo dije que ese peronismo no tenía futuro porque no estaban los que habían sido validados en las urnas en 2011. No sé por qué no se había llegado a un acuerdo y nosotros (los intendentes) tendríamos que haber ido. Eso ha cambiado y el peronismo se está metamorfoseando, tanto el sector del doctor Marín como el del ingeniero Verna están trabajando en contacto con la gente. Estamos trabajando todos y en un diálogo permanente con ellos, y esto hace que el peronismo se vaya renovando y estemos caminando con más tranquilidad. Yo me siento más tranquilo, más apoyado, más seguro y esto es bueno.

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