"Hay gente con muchos privilegios"

El ministro de Seguridad recibió a La Tecla e hizo un balance de su gestión. La triple fuga, su relación con María Eugenia Vidal, el estado de la Bonaerense y sus días de descanso en la costa atlántica.

El sol en Pinamar estaba a pleno en un mediodía clásico de verano. “Ministro, podemos charlar un momento”, consultó La Tecla al titular de la cartera de Segu-ridad. “Esperame un ratito, es mi primer día de descanso, estoy con mi familia; después charlamos”, contestó Cristian Ritondo.

Y así fue. Luego de una breve charla con Sergio Massa en un reconocido balneario de la ciudad costera, y de un saludo y encuentro con el ministro de Agroin-dustria bonaerense, Leonardo Sarquís, Ritondo nos invita a sentarnos y a co-menzar la charla. “Hablemos ahora por-que no sé qué día voy a volver a Pinamar; pasan cosas todos los días; aprovechemos”, dijo.

-¿Cómo evalúa el primer mes de María Eugenia Vidal?

-Nos tocó un hecho extraordinario, que ha sido la fuga de los hermanos Lanatta y de Víctor Schillaci de la unidad de máxima seguridad número 30. Esto también rápidamente nos dio una visión de cómo estaba el Servicio Penitenciario, cómo estaba la Policía, saber cómo funcionaba el gabinete. Nos encontramos con una situación que necesitó lo mejor de nosotros, de ver cómo respondía el tablero. Así que, por una parte, al estar los condenados presos y vivos, estamos contentos. Por otra parte, sabiendo que hay que hacer muchas modificaciones y transformaciones para que el Servicio Penitenciario funcione bien. Necesitamos una Policía que funcione acorde a lo que la gente votó y con mayor compromiso. Sé que hay buenos hombres y mujeres dentro de la fuerza. Y a partir de ahora, el mérito y el esfuerzo deben pasar a tener un premio; y el no compromiso, el desgano, la inacción y aquellos que están fuera de la ley, un castigo.

-¿Con qué sorpresas se encontraron?

-El sistema de complicidad del Servicio Penitenciario, por un lado, y después la poca capacidad de investigación demostrada rápidamente por algunos sectores de la policía de la provincia de Buenos Aires.

-¿Hubo improvisación?

-Yo no digo improvisación. Hay buenos policías y malos policías. Hubo fallas que tienen que ver con la investigación, con cuestiones ajenas a la Policía, que no funcionaron bien, que tienen que ver con escuchas y localización de teléfonos. 

- Muchos tildaron al trabajo de Seguridad como un papelón…

-Nosotros reconocimos los errores el primer día. Somos un gobierno que tenemos la característica, como lo hemos he-cho en la Ciudad de Buenos Aires, de que cuando cometemos un error so-mos los primeros que lo re-conocemos. Cuando yo dije que los teníamos cercados porque tenía fotos, porque los veía, dije que tal vez me equivoqué en la ansiedad mediática de haber dicho que ya los teníamos. El resultado es que después de una cantidad de tiempo, y en Argentina, donde los prófugos se van y desaparecen, si no pregúntenle a Pérez Corradi, que está prófugo desde hace 44 meses, por nombrar a uno de la misma causa, los encontramos con vida. A nosotros nos decían que los íbamos a encontrar muertos o que no los encontrábamos más. Y esos agoreros ahora se tienen que callar la boca, porque están con vida y presos. 

-¿Cómo fue su cambio de la Legislatura al Ministerio de Seguridad?

-Son dos poderes distintos, dos responsabilidades distintas. Yo estoy muy agradecido de que María Eugenia Vidal me haya convocado para este lugar. Sé que es un lugar difícil, donde los resultados no se ven al otro día; no es lo mismo que sancionar leyes. Más allá de la negociación y la capacidad que puede tener uno, acá hay que estar 24 horas despierto. Cada 24 horas es un escenario. Me decía un juez de mucho conocimiento, porque yo le decía que iba a ir a ver a mi familia este fin de semana y que tenía miedo si pasaba algo: “Si vas a tener miedo que pase algo en la Provincia, nunca vas a ir a ningún lado”. Hay que empezar a tratar de mejorar, que la gente tenga una calidad de vida distinta, que esté mucho más tranquila; y esto no se soluciona ni cambiando las cúpulas, si no lo hubiese solucionado otro. Hay que cambiar políticas, convicciones, compromisos; pensar en futuro, equiparlo; cuidar a los que cuidan, castigar a los que machan la institución. Es un trabajo largo, no se ve de un día para el otro. En Seguridad hay gente que tiene privilegios de muchos años y no los van a perder de un día para el otro sin dar pelea.

-¿Por qué cree que lo eligió María Eugenia Vidal?

-Cuando ella tuvo que elegir un vice me eligió a mí. Tenemos mucha confianza, hemos trabajado mucho tiempo juntos, me tiene mucha confianza. Es un área difícil, supongo que verá que tengo los conocimientos y la voluntad política suficientes para aprender los principales problemas que tiene la Provincia y entender que ella va a acompañar a alguien que tiene respeto, cariño y lealtad. María Eugenia es una de las personas que generacionalmente admiro, y la admiro porque sé el trabajo que hace y el compromiso que toma. Tiene que ver con ese ida y vuelta, porque hemos trabajado juntos hace doce años; nos conocemos y sabe lo que cada uno puede dar, y creo que ella ha evaluado lo que puedo dar para esta área crítica. No es lo mejor que me pasó, eh… (risas).

-¿Cómo son sus días de descanso?

-No tengo. Me agarraron, hoy justo. Después de aprobar el Presupuesto pude venir a visitar a mi familia, que está acá desde fin de año, cuando vine y pasé las fiestas con ellos. Y hoy es un sábado como para 

cualquier trabajador, que descansa, pero no estoy desconectado de mi teléfono, porque tenemos partido, el Operativo Sol; viendo qué pasa en cada lugar. Lo tomo como un día relajado para estar con mi familia, necesitaba tenerlo. 

-¿Y el día a día?

-Es hoy y mañana (por sábado y domingo), nada más. Al mediodía, con una reunión de trabajo; a la tarde voy a ver el Operativo Sol; después tengo reuniones; a la noche, cena con amigos. El domingo haré lo mis-mo. Me juntaré con algunos dirigentes políticos, como recién con Sergio Massa. Me encuentro con algún ministro, y así paso estos días de descanso. Es eso: un am-biente más relajado pero seguimos laburando. Más relajado porque estamos en remera y short, pero estamos atentos a todo.

-¿Por qué Pinamar?

-Veraneo desde hace muchos años. Hubo un año que no vine, pero desde muy chico veraneo en Pinamar. Soy un habitué de Pinamar y, desde hace algunos años, del balneario CR.

-¿Se junta el peronismo en Pinamar?

-Yo soy amigo de Sergio, me ven todos los años acá con Sergio; comparto mu-cho, pasamos el 31 de diciembre juntos. Soy un amigo, más allá del lugar político; hace muchos años que nos conocemos y nada nos priva de jugar al truco o hacer un partido de fútbol cuando tenemos tiempo; o de compartir un mate en la playa, como lo hicimos hoy, e intercambiar opiniones. El diálogo tiene que ser algo común entre los políticos. Yo fui nacido y criado en el peronismo, y hace doce años que estoy en el PRO.

-¿Cambiemos necesita del FR y de Massa en la Legislatura?

-Cambiemos necesita del diálogo para entender que los cambios que hay que hacer no los hace un partido solo, no los hace Cambiemos solo; lo hace de la mano de otras fuerzas políticas, como lo hemos hecho en la Ciudad. El diálogo es algo habitual, que se tiene que hacer constantemente. 

-¿Imagina ocho años de gobierno?

-Recién pasó un mes, que pareció un siglo. Si el cambio y la forma son acrodes, la gente va a seguir acompañando.

-¿Quiere agregar algo?

-No, muchas gracias.

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