El gobernador inauguró el 129º período de sesiones ordinarias con un discurso de 25 minutos en el que remarcó el proceso de regionalización impulsado por su gestión y brindó un reconocimiento a los santafesinos por "sus luchas, por su trabajo y persistencia para crear vida y un proyecto colectivo en cada región, paraje, comuna, ciudad en la que vivieron y viven".
El gobernador socialista aclaró que un balance minucioso de su administración fue ofrecido a los miembros de la Asamblea Legislativa y a los ciudadanos, ya que en su discurso prefería enfatizar “una manera de poner en juego los objetivos que nos trazamos en el programa de gobierno y la concreción de los mismos”.
En primer lugar, rindió homenaje a los ciudadanos de su provincia que, en su visión, indicaron “una nueva forma de gobernar” y remarcó que “se imponía marchar hacia el concepto de región, no para dividir, sino para sumar, integrar, crear identidad, aglutinar la producción y el trabajo, la cultura y la historia”.
Consideró que la división de la provincia en cinco regiones se realizó para “crear auténtica participación” y en esa línea resaltó que en las Asambleas Ciudadanas “más de once mil comprovincianos discutieron un programa que los trasciende”.
Luego recordó la necesidad de contar con “canal y radio pública”, al tiempo que remarcó la creación de “Señal Santa Fe, porque las imágenes compartidas, los debates, costumbres y proyectos de nuestros habitantes son la síntesis de muchas generaciones”.
Más adelante mencionó como un “desafío” vincular las regiones entre sí y llamó a superar las “falsas divisiones”.
También reivindicó a su provincia como “cuna de la bandera y de la Constitución Nacional”, subrayó que hay “pueblos originarios pidiendo la tierra que les pertenece desde siempre” y a la vez inmigrantes, con lo cual “las costumbres y los credos se mezclaron con la tierra y las palabras”.
“Nuestra provincia aporta al país su historia de independencia, así como producción y recursos. Es una de las provincias que más aporta al tesoro nacional, y aporta a la Argentina el tesoro de la fuerza y la persistencia de sus emprendedores”, añadió.
Binner dijo que la obra pública es “un modo de interconexión en y entre las regiones, como hito de la transformación e inclusión y forma de perseguir la equidad social y territorial”.
En ese marco, mencionó la construcción de escuelas, hospitales, “tribunales destinados a la nueva justicia” y espacios culturales, como una forma de decirle a los santafesinos: “Quédense, no emigren de sus orígenes, arráiguense, no para permanecer, sino para disfrutar de una vida con sentido histórico de pertenencia, creación, producción, trabajo y afecto”.
Luego afirmó que su gestión administró comprometida con la ética y las leyes, que ningún municipio ni comuna fue discriminado y resaltó la creación de ministerios y secretarías.
“Cuando hablamos de solidaridad, participación y transparencia, decimos: estamos creando una provincia donde todos puedan vivir y convivir, crecer en libertad, con la inclusión de cada ciudadano postergado, con un programa social integrado y múltiple”, agregó.
Binner mencionó después algunas “imágenes”, como el acueducto a cielo abierto entre Villa Minetti y Tostado, la titularización de docentes, la baja de la mortalidad infantil a un dígito, el 82 por ciento móvil en las jubilaciones y el sistema de salud puesto en práctica por su gestión.
También dedicó un párrafo al apoyo a los juicios por delitos de lesa humanidad, porque allí “la verdad aparece como una luz”.
Binner dedicó el tramo final de su discurso a agradecer a los legisladores, integrantes del Poder Judicial, a sus funcionarios y especialmente “a todas las santafesinas y a todos los santafesinos, por enseñarnos tanto, por tanta dignidad y generosidad desplegada, por el afecto de cada día y por haber colaborado al cambio con alegría y confianza”. (Télam)

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