La no realización del trámite conlleva multas de más de 9.000 pesos para el infractor. ¿Qué sucede con los “condicionales” y qué se recomienda para los “rechazados”? Interrogantes que devela el responsable en esta ciudad de la empresa que tiene a su cargo la VTV.
La oblea que certifica la realización de la Verificación Técnica Vehicular (VTV) al día es uno de los tantos requisitos que se requieren para poder circular por calles y rutas de la Provincia de Buenos Aires. De hecho, su falta es una de las irregularidades más comunes y, para el conductor en infracción, equivale a tener que afrontar el pago que en algunos casos supera los 9.000 pesos en concepto de multa.
Por la relevancia que este trámite tiene a la hora de transitar, sobre todo ante la inminencia de las vacaciones, este diario consultó al encargado de la planta local de la VTV (Applus +) desde hace seis años, el ingeniero Eduardo Marino, quien brindó un panorama del trabajo que vienen realizando –se verifican unos 40.000 vehículos al año-; además de subrayar la importancia de tener el vehículo verificado y advertir el cambio de actitud que el ciudadano tuvo respecto de este requisito –vigente desde hace 18 años-, tras una “resistencia” inicial.
Más allá del costo monetario que acarrea la inspección y de ser conscientes del calamitoso estado que presentan las rutas en el territorio bonaerense, el común de los usuarios rescata que, gracias a la VTV, a menudo “se desayunan” de alguna falla mecánica que tiene el auto, la camioneta o el camión, cuya reparación puede hasta salvarles la vida.
Mientras que en las plantas de verificación para camiones y colectivos se comenzó a atender los días sábado para descomprimir la demanda, la delegación local de la firma implementó un sistema de horario corrido, y hasta estableció un segmento horario para atender sin turno, especialmente, a quienes viven en la zona rural.
En la nota con EL TIEMPO, Marino dio cuenta de dos aspectos que pocos conocen; o que muchos conocen e ignoran: la obligatoriedad de la VTV para motos y la prohibición del uso de vidrios o láminas polarizadas.
Rechazados y condicionales
“Si bien la concurrencia está distribuida bastante en el año y dejó de estar tan marcada para estas fechas, se nota un incremento para estas fechas a punto que estamos recibiendo entre 100 y 120 vehículos por día”, expresó Marino, de 47 años de edad.
Valoró que “la gente ha tomado conciencia y entiende que es importante la verificación técnica; además, si tienen algún problema o falla durante el año, pueden volver a traerlo sin cargo” y mencionó algunas de las fallas más comunes: luces, tren delantero, suspensión, extremo de dirección y amortiguadores. “En cuanto a los frenos, el problema principal es en el eje trasero”, detalló.
El vocero dijo que los rechazados y condicionales suman un 40%, los cuales tienen 60 días para resolver el problema y volver a la verificación sin cargos adicionales. “Si bien al estar rechazado no deberían circular, hay gente que circula igual, por lo que cuando es muy marcado oralmente le advertimos de los peligros que corren”, señaló.
Marino sugirió que los usuarios “vengan directamente” a realizar la VTV sin necesidad de recurrir anticipadamente al mecánico, ya que “después tienen 2 meses para resolver las cuestiones que haya que arreglar”.
Indicó que sólo aquellos que tienen el trámite al día pueden hacer la preverificación sin cargo, a fin de tener un análisis anticipado del estado general del rodado.
“Inicialmente, como toda cosa nueva y que implica un gasto, hubo un cierto rechazo a la verificación, algo que en muchos países se viene implementando desde hace rato. La gente lo tomó en principio como que era un gasto más y de ahí el rechazo. Con el correr del tiempo tomaron nota que el costo equivale a medio tanque de combustible al año o una cuota del seguro, y que es importante el chequeo que se le hace. Tengamos en cuenta que un porcentaje de accidentes de tránsito se debe a fallas mecánicas. Si un vehículo tiene problemas en una rótula, que es una de las fallas que solemos detectar, eso implica un desgaste de la cubierta a corto plazo. Llevándole el auto al mecánico para que le cambie esa rótula, lo vuelve a verificar sin cargo y se evita ese daño en la cubierta”, indicó Marino.
Camionetas y motos
Para las camionetas de más de 20 años, el costo de la VTV tiene una reducción del 50%, con una vigencia de 6 meses. En coches de más de 20 años, el valor también se reduce a la mitad, pero el plazo para volver a verificar es de un año.
Los vehículos de carga (camioneta/furgón) se verifican al año de cero kilómetro, al igual que las motos. Los autos, en cambio, deben realizar su primera VTV a los dos años de salido de fábrica.
Las plantas de verificación dejaron de entregar la credencial plastificada que se daba, junto con el autoadhesivo, el informe y el detalle de la inspección. Se circula sólo con el sticket adosado al parabrisas, en el caso de los autos y camionetas; para las motos, es requisito llevar el informe de inspección para acreditar su realización.
“Las motos deben tener verificación técnica. El trámite tiene un costo de $ 114, 44 y, si está vigente, paga la mitad. Algunos están viniendo y es importante recalcar que las motos deben tener silenciador, papeles y casco. Si por ejemplo no hay casco, sale rechazado”, explicó Marino.
Los polarizados, no permitidos
El responsable de la planta local de la VTV recalcó que existe una prohibición por ley del uso de vidrios polarizados. “De acá salen observados porque está disminuida la visibilidad. El usuario dispone luego de sacarlos o no”, ratificó Marino, al explicar que los responsables de la verificación no pueden avanzar sobre la voluntad del propio usuario. Recordó que “la transparencia que trae de fábrica un vehículo es del 70% y eso es lo que marca la ley. Cualquier lámina, por baja de tonalidad que sea, ya disminuye ese 70%, por lo que estaría fuera de la ley y, en caso de un accidente, puede que el seguro se excuse porque la visibilidad estaba reducida”.
EL DATO
La planta Azul de la VTV atiende de lunes a viernes, de 7 a 17 horas. Los turnos se deben solicitar vía internet (www.turnos.applus.com.ar) o al 0-800-345-3888. De 7 a 8 de la mañana se atiende sin turno. El trámite se puede abonar con efectivo, tarjetas de débito o de crédito Visa. Para la inspección, se solicita la presentación de tarjeta verde o azul, documento del conductor (no es imprescindible que acuda el titular del vehículo) y si éste necesita factura “A”, el número de CUIT. El horario corrido se mantendrá hasta el mes de marzo de 2015 y no cierra por vacaciones.
MULTAS QUE “DUELEN”
En el inicio de la pasada temporada estival, en menos de una semana la Provincia labró 743 infracciones de tránsito. De ellas, 227 se efectuaron a conductores que taparon las patentes y las 516 restantes fueron por diferentes faltas. Del total, casi la mitad fue por falta de VTV. Los datos comprenden a las infracciones labradas en territorio bonaerense entre el 27 de diciembre de 2013 y el 2 de enero de 2014. El mayor motivo de multas, con el 45% del total, corresponden a circular sin la VTV al día. La verificación técnica vehícular es obligatoria para todos los vehículos en el territorio bonaerense. El costo por no tener la VTV al día, tiene un valor más que importante y la multa varía entre los 2.784 y los 9.280 pesos.
Del resto de las multas, el 15% fue por circular sin luces encendidas. El 12% se generó por la falta de seguro. El 8% se efectuó por exceder los límites de velocidad. El 6% fue por circular sin licencia o inhabilitado y el 5% por circular con cédula verde vencida.
POLARIZADOS: DIFERENCIA DE CRITERIOS
Existe una insólita diferencia de criterios en materia del uso de polarizados, según la provincia.
El anexo primero de la ley 11.430 (Código de Tránsito de la Provincia de Buenos Aires) establece, en su artículo IV referido a los dispositivos de los vehículos, que se encuentran expresamente prohibidos los polarizados, cualquiera sea su tipo y especie: “Parabrisas de seguridad vidrios transparentes, laterales y traseros, inastillables, delanteros, laterales y traseros, que deberán tener una visibilidad desde el interior y exterior, igual a la provista por el fabricante del vehículo en su modelo original. Quedan exceptuados para los traseros los camiones y ómnibus”, indica la norma.
Sin embargo, esto no sucede en otras regiones del país.
En San Juan, desde hace tres años rige una norma que permite oscurecer los vidrios de los vehículos en un 30 %, en contraposición a la Ley Nacional de Tránsito que prohíbe el polarizado. La reglamentación, aprobada por la Legislatura sanjuanina, se basó en la existente en Santa Fe. De todas formas, autoridades judiciales de la provincia cuyana advirtieron que si un automóvil patentado en San Juan y polarizado sale de la provincia y es observado en otro distrito puede ser multado, de acuerdo con las normas de los diferentes estados.
La Ley vigente en San Juan autoriza la “utilización y colocación de láminas de seguridad y protección solar en los vidrios de vehículos de jurisdicción provincial, que reduzcan el traspaso de la luz hasta un 30 por ciento como máximo para los vidrios laterales y traseros, que tengan como máximo grado de tonalidad el que permita distinguir desde el exterior del vehículo la silueta de sus ocupantes”. Queda prohibido el uso de las láminas en el parabrisas excepto en la forma de una banda o visera en la parte superior del mismo, que no exceda los 15 centímetros de ancho totales, señala la misma normativa.
¿QUÉ SE REVISA?
-neumáticos
-seguridad y emergencia
-sistema de suspensión
-luces reglamentarias
-chasis
-llantas
-dirección y tren delantero
-contaminación ambiental
-sistema de frenos
-identificación
Tarifas vigentes (IVA incluido)
-motovehículos: $ 114.44 ($ 57.22 con VTV al día)
-vehículos livianos: $ 381.45 ($ 352.84 con VTV al día)
-vehículos livianos de más de 20 años ($ 190.73 con VTV al día)
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