Gennuso a Martini: “Si no escucharon antes, no creo que escuchen ahora”

Gennuso a Martini: “Si no escucharon antes, no creo que escuchen ahora”
Así resumió el dirigente de Pueblo, Gustavo Gennuso, su postura al llamado de “unidad” pos electoral. El ex candidato que quedó seis puntos por debajo de Martini en los comicios por la Intendencia, confió a ANB que “personalmente, no aceptaría ocupar un cargo en el gabinete de Martini. "Partidariamente, se definirá", deslizó. Realizó una preliminar lectura sobre porqué lo votaron en mayor medida la zona oeste y centro de la ciudad, y se vio relegado en el Alto de Bariloche.

Gustavo Gennuso, quien obtuvo el segundo lugar en la elección a la que resultó intendenta electa de Bariloche, María Eugenia Martini, se refirió al “mensaje” de “unidad” planteado por el FpV, tras conocerse los ajustados resultados. “Por ahora son sólo mensajes, mi teléfono no sonó ayer" por el pasado lunes, dijo.

“Acá no hay ninguna cuestión concreta, ningún ofrecimiento o llamado. Pero desde cualquier lugar siempre vamos a trabajar para fortalecer". Aclaró en ese sentido, que no integraría el gabinete de Martini si recibiera esa propuesta, pero subrayó que habló “desde lo personal” y desconoció “si desde lo partidario se defina otra cosa. Tendrá que definirse en conjunto”, apuntó.

“De todas formas, si no escucharon antes, no creo que lo hagan ahora”, disparó y entendió que “es fácil hacerse los buenos después de las elecciones, las cosas de deben demostrar con hechos”, planteó. Pero no rechazó la idea de que partidariamente, “se ponga el hombro, si es que la convocatoria es cierta y no un anuncio para no perder poder”, insistió.

Si salirse de ese eje crítico, el ex titular de Tierras y Viviendas, afirmó que “si la propuesta es en serio, facilitaremos la gobernabilidad. Porque no hemos sido una oposición ciega, jamás obstruimos medidas o políticas y todo eso lo valoró la gente con su voto”, opinó.

En tanto, recordó que tras el ofrecimiento del Gobierno interino para que el dirigente de PUEBLO continuara al frente del Instituto Municipal de la Tierra y la Vivienda, “a cambio de que se bajara de la candidatura a Intendente 2013”, el oficialismo “no nos quería cerca... lo dijeron públicamente”.

Gennuso transparentó que en el transcurso de los próximos dos años trabajará “desde el llano” para “construir” -afianzar su figura y la fuerza que representa de cara a los comicios locales de 2015- concentrándose también en su familia, y su trabajo. “Tengo que trabajar desde el llano, es la responsabilidad que me dio la gente con su inmenso apoyo”, anticipó.

El dirigente de PUEBLO ocupó un destacado segundo lugar en las elecciones del pasado domingo. Se ubicó por encima del candidato del Frente Grande (FG), un partido de mayor estructura y con respaldo provincial de la mano del Gobernador, Alberto Weretilneck. Carlos Valeri (FG), quedó relegado al tercer puesto, 10 puntos por debajo de la ganadora, María Eugenia Martini (Frente para la Victoria).

La “excelente elección de Gennuso” -según admitieron desde el oficialismo-, puso de manifiesto su poderío territorial en dos zonas de la ciudad: el oeste y el centro.

No obstante, en el sector de los barrios del Alto de Bariloche el caudal de votos de Gennuso fue menor que el de Martini y, sumado a un también importante números de sufragios en el Centro y el Oeste dirigidos a la referente del Frente para la Victoria, posibilitaron la victoria de la mandataria.

Pese a lo expuesto, en el Alto “siempre nos mantuvimos segundos”, dijo Gennuso, negando que la brecha en ese sector, lo ubicara tercero en algunas escuelas.

Si bien resulta complejo descifrar la motivación del voto, Gennuso elaboró su propia hipótesis para responder a la incógnita sobre porqué Martini lo superó en el Alto de Bariloche, valiéndose, por cierto, de algunos estereotipos. “Considero que el voto en ese sector se vincula directamente con lo emocional, con el sentimiento. Y los grandes partidos tienen historia, ya tienen armada la relación. En cambio, la clase media es más racional, lo que le permite el lujo de cambiar su voto. Allí habla más la razón que la emoción”, entendió.

Y prosiguió: “Nosotros trabajamos cuerpo a cuerpo en el Alto, no tenemos estructura ni desplegamos gente. Yo no compro votos”.

Gennuso planteó que en el Sur de la ciudad, donde viven las familias más vulneradas, “existió mucho desconocimiento –según sondeó días previos a la elección-, por lo que se inclinan por quien conocen, en este caso, quien está en ejercicio" del gobierno, opinó.

Y concluyó: “Es difícil luchar contra el clientelismo. Sabemos que el electorado es volátil, pero yo no quiero comprar el voto de nadie”.

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