Los uniformados están acusados de “severidad, vejaciones y lesiones leves agravadas por ser cometidas por integrantes de la fuerza de seguridad”.
Comenzó este martes el juicio oral y público contra 4 policías de la Comisaría Segunda, investigados por supuestas golpizas a tres detenidos, denunciadas en los años 2012 y 2013. Los uniformados están acusados de “severidad, vejaciones y lesiones leves agravadas por ser cometidas por integrantes de la fuerza de seguridad”.
El primer caso que se debatió fue por la detención de un hombre durante 5 días, en el marco de la pueblada que se produjo luego que apareciera sin vida el cuerpo de Sofía Viale.
Ante el juez de audiencia Florentino Rubio, la fiscal Ana Laura Ruffini en su alegato de apertura relató el hecho ocurrido el día 10 de noviembre de 2012, cuando los policías Sergio Scurtiz, Diego Duque, Francisco Fredes y Diego Silva detuvieron en la Terminal de Ómnibus a Eduardo Dupuy, quien luego de estar un día tras las rejas denunció haber sido golpeado por los 4 policías.
Eduardo Dupuy es primo de María de los Ángeles Dupuy, la ex mujer del violador y homicida de Sofía Viale, Juan José Janssen. Una de las versiones extraoficiales conocida previa a la audiencia, donde el tema no se confirmó, fue que Eduardo Dupuy se había comunicado con la policía para avisar el lugar donde Janssen se había fugado, tras el macabro hallazgo en el domicilio del barrio Ranqueles. Por eso Dupuy interpretó que, cuando la policía lo fue a buscar a su lugar de trabajo, la Terminal de Ómnibus, interpretó que era para ampliar detalles al respecto y no para ser detenido.
Acusados
Los policías imputados hicieron uso del derecho a declarar y coincidieron en que Dupuy “se lastimo sin querer”, cuando forcejeó para intentar escapar de la Comisaria. Además, los uniformados explicaron que el agente Duke se encontraba custodiando la casa de Jansen, donde 5 días antes se había producido una pueblada tras el hallar el cuerpo de Sofía enterrado en el patio de la vivienda de barrio.
El cabo Sergio Scurtis en su declaración indicó que fueron buscar a Dupuy “a pedido de la superioridad”, quienes supuestamente habían requerido a los policías de calles “llevar a la Comisaría a cualquiera que haya sido visto participar de la pueblada”. Fueron más de mil personas las que participaron de la protesta callejera, que incluyó enfrentamiento con uniformados y daños en automóviles y la Comisaría Cuarta. Scurtis finalmente despegó de la acusación a sus compañeros Silva y Fredes, a quienes ubicó en el Hospital Centeno en el momento donde supuestamente Dupuy fue agredido.
Denunciante
Eduardo Dupuy ratificó hoy ante el juez que el día que lo detuvieron se encontraba trabajando en la Terminal de Ómnibus. Recordó que llegó un patrullero de Comisaria Segunda con 4 policías conocidos por él, de los cuales uno de ellos llevaba una escopeta.
Señaló que los policías le pidieron que los acompañaran, y después de requisarlo, subió al móvil sin ser esposado. Dupuy remarcó que pensó que lo llevaban por una denuncia que había realizado en contra de Jansen.
Dupuy indicó el recorrido que el patrullero realizó hasta llegar a la Comisaría Segunda, emplazada en la intersección de calles 10 y 23. Recordó que al entrar a la dependencia policial por un pasillo, lo taparon con una campera de interior naranja y luego lo comenzaron a golpear con puños y patadas, hasta que cayó al suelo.
Recordó que tras la golpiza lo llevaron a un baño para que se limpiara la sangre que tenía en la cabeza producto de un corte. Y explicó que, cuando lo vio el médico policial que le consulto por cómo se había lastimado, “por miedo” no respondió porque en ese momento estaba acompañado por otro policía.
La víctima comentó que cuando se encontraba en el calabozo llegó un móvil policial, y después de escuchar algunos golpes, gritos e insultos, los policías ingresaron a un menor al calabozo que pedía “por favor que no le pegaran más”.
Según lo que indicó Dupuy, el menor le contó que los policías le habían lavado la boca con detergente, lo habían hecho arrodillar y besar los borceguíes de los uniformados, además de pasarle la bastón por sus partes íntimas.
Testigo
Uno de los testimonios escuchados este martes fue el del padre del denunciante, Jorge Verón, quien reside en la provincia de Buenos Aires y viajó a Pico tras enterarse de la detención de su hijo, pero sin que nadie le aportara las razones por las cuales estaba en esa condición.
El hombre recordó que llevó a su hijo para ser atendido en el Hospital Centeno y luego decidió ir hasta la casa del compañero de celda de Dupuy. “Lo que me relató no lo había escuchado ni en la peor época de los 70”, recordó Verón sobre el testimonio del chico supuestamente golpeado por los uniformados de la Segunda, a quien le ofreció también trasladarlo hasta el Hospital, pero el joven no quiso.
En la jornada de este miércoles se escucharán los testimonios restantes del caso denunciado por Dupuy, mientras que en la jornada del jueves se tomará declaración a otras dos personas que denunciaron ser golpeadas en junio y octubre del año pasado, supuestamente por parte de los mismos policías. Los alegatos de clausura del Ministerio Publico Fiscal, de la Querella y de los defensores se llevarán a cabo el día miércoles 17 de diciembre.
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