Genera dudas el impacto ambiental de la nueva ruta a la Virgen del Cerro

El comienzo de la construcción de la nueva ruta hacia la "Virgen del Cerro" generó en el Concejo Deliberante de la capital salteña un pedido de informes sobre el impacto ambiental del proyecto.
Para realizar el nuevo camino de unos tres kilómetros de longitud, la empresa constructora Medina -ganadora de la licitación- tiene que atravesar los cerros de la zona, hasta el pie del santuario.

Allí cada fin de semana estacionan alrededor de sesenta colectivos y centenares de vehículos en el que llegan los numerosos devotos para participar de la oración de "intercesión" que realiza la vidente María Livia Galliano.

La obra encargada por el Ejecutivo Provincial "implica el movimiento de importantísimos volúmenes de suelo, que significan la modificación geomorfológica del terreno y el medio ambiente", dijo el concejal del Frente Salteño Aroldo Tonini para fundamentar su pedido, aprobado en la última sesión del cuerpo.

El proyecto -que fue declarada de "interés provincial" por el gobierno de Juan Manuel Urtubey, tendrá un costo de aproximado de nuevo millones de pesos, e incluirá la pavimentación de la ruta que desde el santuario de Shoenstatt en Tres Cerritos sube hasta el mismo playón de estacionamiento. Según se justificó oficialmente, la nueva ruta desde el acceso norte, hará que los colectivos ya no usen un camino "interno", del barrio privado "Valle Escondido", que inició en su momento el ex senador nacional justicialista Emilio Marcelo Cantarero.

Para Tonini, "es importante conocer los detalles técnicos de la obra y el potencial impacto ambiental que puede producir en la zona".

La resolución pide a la Dirección de Vialidad de la provincia el plano de la obra, pliego de especificaciones técnicas generales y particulares, indicación de traza y cotas de nivel, así como el estudio de impacto ambiental y social aprobado y el certificado de aptitud ambiental, conforme a la normativa vigente.

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