En 2005, equivalía al 42% de los recursos. Al cierre de 2014, esa incidencia trepó a 51,5%. Para el Cippes, es una de las causas de la mayor presión impositiva. La Provincia rechazó ese argumento.
En 2005, de cada 100 pesos que ingresaban a las cuentas provinciales, casi 42 se usaban para pagar los sueldos y las cargas sociales de los empleados públicos.
Diez años después, el gasto en Personal aumentó un 23% su incidencia y se lleva 9,5 por ciento más de los recursos corrientes, a razón de 51,50 de cada 100 pesos recaudados por diversas vías.
En ese lapso, la cantidad de estatales creció 30 por ciento, al pasar de 95.723 a 123.998, de acuerdo con las planillas oficiales en las que se asienta la planta de personal del sector público no financiero.
Por cierto, durante el período hubo oscilaciones. En la segunda gestión del actual gobernador José Manuel de la Sota (2003-2007), la tasa de incidencia del personal sobre los recursos promedió 42,5 por ciento.

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