Las defensorías aguardan detalles acerca de la cantidad de gas subsidiado que recibe Corrientes para realizar controles. Señalan que los mil tubos que venden por día en Capital son insuficientes e indican que la situación del interior es crítica.
Con cuatro centros de distribución y 33 puntos de venta en barrios, esperan que el abastecimiento de garrafas empiece a normalizarse en Capital a partir de la semana que viene. Advierten que la escasez sigue siendo un grave problema en localidades del interior.
De acuerdo a los datos que brindaron los representantes de las empresas distribuidoras de gas y al sistema de ventas que se aplica desde el lunes, se estima que cada día en Capital se ponen cerca de mil garrafas a disposición de los consumidores. “Es una cifra que claramente resulta insuficiente teniendo en cuenta la cantidad de habitantes que viven en la ciudad”, estimó el titular de la Defensoría de los Vecinos de Corrientes, Javier Rodríguez.
En ese sentido, el defensor insistió en la importancia de contar con información acerca de cuál es el cupo de garrafas que la Nación subsidia. Según estimó, antes del fin de semana podría haber novedades al respecto, ya que se presentó ante la Justicia un pedido de informes a las empresas, firmado por distintas defensorías. Además, el martes también se logró un compromiso del secretario de Energía de la Nación, Daniel Cameron, de enviar un informe sobre el cupo a todas las provincias que reciben gas social.
Aunque el sistema de venta que se estableció desde esta semana en Capital -que limita la venta en las plantas distribuidoras y destina la mayor parte de las garrafas sociales a los barrios- aún presenta dificultades, estiman que a partir de la semana que viene se normalizará y dejarán de formarse largas colas en los puntos de venta. “Aunque el gas sigue siendo insuficiente, la situación en la ciudad está organizada. El problema sigue en el interior, donde la escasez es más profunda”, recordó.

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