El entrenador chaira sorprendió con un anunció, tras el partido. "Hoy pienso en Racing y no en mí", dijo y atribuyó la derrota a dos errores.
"El equipo me da respuestas. Uno labura, ve al equipo con la cabeza levantada, pero va perdiendo fuerzas a medida que no se dan los resultados. Estoy mal, lo siento mucho, y hablé con el profe de que le vamos a dar descanso hasta el martes y veremos si estamos en condiciones de seguir con las energía que se merece este compromiso. Hay que pensar por Racing y por uno mismo" dijo el Chueco.
"Siento muchísimo esta derrota, estoy muy, muy amargado, quiero que los jugadores salgan lo más rápido posible del paso y si uno tiene que dar un paso al costado para que Racing salga del fondo de una vez por todas lo hará, porque hoy pienso en Racing y no en mí" acotó.
El Chueco sostuvo que "uno fue jugador y hay veces que un cambio levanta a un grupo. Sucede que hacemos todo para ganarlo, y como hoy lo perdemos. Me había metido en la cabeza ganarle a Santamarina, no perder en Mar del Plata, y volver a ganar acá con Madryn, y ya se me borró esa idea".
Antes de esa "bomba", García Lorenzo había analizado el partido:
"Nos tiraron dos centros y nos hicimos los goles. Son cosas que pasan cuando estás en la mala, pero uno a esta altura se cansa de repetir 'no merecimos', y el fútbol no se trata de merecimientos. Nos llegaron dos veces y nos hicieron dos goles. Da bronca, y es doloroso que con la entrega que hay no se nos dé el triunfo".
Enseguida desmenuzó la estrategia pensada: "Pensamos replegarnos en el primer tiempo para darles más terreno a Maureen, a Ferrara y a Ramírez. Por momentos quedamos mano a mano o con superioridad numérica en las salidas de los corners, y nos faltó ese último toque. En el segundo propusimos las líneas más adelante, a Blanco -que se comió la cancha- lo hicimos apretar más arriba y nos dio sus frutos".
"Generamos las situaciones, incluso después del gol, y las jugadas desafortunadas de Fede (Tursi), y responsabilidades compartidas, nos costaron el partido. Ligaron en esas dos jugadas" cerró García Lorenzo, hoy con un interrogante sobre continuidad que no tiene sentido.
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