En la primera etapa de la campaña antiaftosa 2010, se vacunaron 381.616 animales en la provincia y según el Senasa hay más de 410.000. El suministro propio equivale a alrededor del 40 por ciento del consumo total de Misiones.
Desde que las zonas más fértiles del país se volcaron de lleno a producir oleaginosas, cultivos con los que vienen obteniendo niveles de rentabilidad nunca antes alcanzados, la actividad ganadera se fue desplazando hacia zonas que no eran tradicionalmente productoras de carne.
Este desplazamiento es claro en términos numéricos: en 2003 las nueve provincias que componen el Norte Grande albergaban al 18 por ciento del ganado del país, para octubre de 2010 esa porción se había incrementado a 25 por ciento, según el último informe de vacunación del Senasa difundido en los últimos días.
Aún en este marco de crecimiento regional, el desempeño que logró Misiones se destaca. Mientras que el número de cabezas de todo el Norte aumentó 18,5 por ciento (de 10,3 millones a 12,4 millones) la variación observada en la provincia fue de 70 por ciento, lo que representó en términos porcentuales, la segunda más significativa del país, superada sólo por Salta, cuyo rodeo creció 113 por ciento, siempre en comparación a 2003.
Vaquitas ya no son ajenas
El autoabastecimiento de alimentos y especialmente el autoabastecimiento de carne fue uno de los objetivos centrales de las políticas agrarias provinciales. Desde 2003 y en buena parte en virtud de las distintas acciones encaradas a través del Plan Ganadero Provincial, la cantidad de animales alcanzados por el programa de vacunación antiaftosa del Senasa en Misiones aumentó de 224.884 a 381.616 y según indicadores del mismo organismo, la cantidad de vacunos en marzo del año pasado ascendía a 410.657.
Con esa cantidad de vacas, Misiones está en condiciones de abastecer el 40 por ciento de su propio consumo, pero según lo destacó el director de Ganadería de la Provincia, Rodolfo Jaquet, el objetivo es llegar al autoconsumo, para lo que será necesario un millón de cabezas.
En términos de calidad, el crecimiento fue más significativo, ya que con constantes trabajos de mejora genética, se logró criar en la provincia ejemplares de calidad similar a los de la Pampa Húmeda y cabañas como la de Rosamonte ya están logrando un producto de calidad de exportación.
Una de las principales fortalezas que presenta la actividad ganadera en Misiones, es su capacidad para asociarse con el principal sector productivo, la forestoindustria, en modelos mixtos que integran la producción de madera con la de carne, conocidos como silvopastoriles.
Al respecto, el presidente del Colegio de Ingenieros Forestales de Misiones (Coiform), Hugo Reis, dijo que "la experiencia de estos sistemas despierta optimismo a futuro para el sector productivo primario de la provincia y es un desafío profesional que hay que consolidar”.
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