Al exponer ayer en la apertura de las III Jornadas del Norte Argentino de Estudios Literarios y Lingüísticos, el historiador y periodista no sólo se ocupó de personas y hechos relacionados con la Independencia de los países americanos. También habló de “perdedores” y ganadores en la historia oficial.
Hablando del legado de Simón Rodríguez, un patriota del siglo XIX que recién se reivindica en Venezuela por estos días, opinó que “es la mejor herencia que hemos recibido, la herencia de la dignidad para ayudar a abrir caminos hacia la verdadera independencia que es todavía una tarea por hacer”.
El escritor ingresa al Teatro Mitre.
El escritor ingresa al Teatro Mitre.
“Puede ser que en general los que tienen razón son los que pierden, pero eso no les quita la razón que tienen, como en el caso de don Simón Rodríguez, que por lo que dijo y estudió de algún modo nos ayuda a emprender o a continuar caminando el mejor de los caminos, que es el camino que nos conduce a la capacidad de pensar con nuestra propia cabeza, de sentir con nuestro propio corazón y de caminar con nuestras propias piernas”, agregó.
“El hecho de que los que han intentado o han tenido mala suerte o han terminado derrotados, compungidos, humillados, olvidados, no les quita ni un poquitito de ganas, de buenas razones a la necesidad de luchar por todo eso, porque al fin y a cabo la Historia es una señora que no siempre dice lo que parece decir y muchas veces cuando dice adiós, dice hasta luego, nos vemos, hasta lueguito, nos vemos, nos estamos viendo”, expresó.
En otro momento de su conferencia, el escritor lamentó el “feroz exterminio de las lenguas que están muriendo a un ritmo escalofriante, de algo así como tres por mes”. Subrayó que ellas “son parte de la diversidad humana y al fin a cabo lo mejor que el mundo tiene es la cantidad de mundos que el mundo contiene. Las lenguas son la expresión de esa diversidad y están siendo asesinadas por un sistema mundial de poder que también está exterminando a plantas y gentes”, advirtió.
Galeano dejó su profunda admiración por el guaraní, lengua de “misterioso poder, lengua de indios, lengua de conquistados que los conquistadores hicieron suya” y que sobrevivió incluso a la destrucción del Paraguay en la Guerra de la Triple “Infamia”, como también a “desprecios y prohibiciones”.
“Es la lengua que los paraguayos usan a la hora del amor y de los chistes, que son las horas fundamentales de la vida, aman en guaraní y en guaraní ríen”, se admiró ante la ovación del auditorio.
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