Mientras sigue siendo una incógnita si la minera brasileña retomará los trabajos en Potasio Río Colorado, la empresa empezó a saldar sus cuentas con los proveedores.
Ya desembolsó un pago de $ 25 millones a Distrocuyo y se presentó a una serie de reuniones con la mayoría de las compañías para tratar de resarcir el déficit que mantiene con ellas.
Ayer en Buenos Aires se llevó a cabo una jornada de trabajo para avanzar en la resolución de trámites burocráticos necesarios en este tipo de situaciones. Allí estuvo el secretario de Ambiente y Desarrollo Sustentable de Mendoza, Marcos Zandomeni.
"Se mantuvieron encuentros con los principales proveedores. Se están tratando certificaciones no cobradas, no certificados, mayores costos y caídas de contrato", comentó el funcionario.
También estuvo presente Carlos Ferrer, presidente Cámara de Servicios Mineros Mendoza, quien trabajó en conjunto con 15 proveedores que buscan su arreglo con Vale.
En la agenda de reuniones solo quedan las empresas nucleadas en la Asociación de Industriales Metalúrgicos de Mendoza (Asinmet), quienes tendrán la oportunidad de sentarse a charlar con Vale el jueves de la semana próxima.
Roberto Zenobi, al frente de la Cámara de Empresarios Mineros, recomendó que se maneje el pago de la deuda con tranquilidad.
"Seguro todos van a cobrar. Por supuesto que los largos tiempos de espera generan cierta inestabilidad en la economía de cada empresa pero nunca se levantó un proyecto de este tipo dejando deudas", mencionó.
Con una mirada optimista, el profesional estimó que la minera brasileña se hará cargo también del costo que implica mantener la maquinaria en estado ocioso.
Tema aparte es la continuidad de Vale en la provincia. Según contó Zandomeni, una de las condiciones que pidió la multinacional para reunirse con proveedores y esclarecer las deudas, es que no se discuta en ningún momento sobre el estado del proyecto;situación que quedará para otros ámbitos.
No obstante, las expectativas, no son las mejores. Voces del sector minero, aseguran que "cuando se desmantela una construcción del tamaño de la mina Potasio Río Colorado, ya no hay vuelta atrás".
Lo cierto es que no está todo dicho y aún se mantienen abiertas las negociaciones entre el Gobierno, Vale y los proveedores, pero las condiciones económicas no son las ideales.
Contexto complicado
Un análisis del caso Vale, elaborado por Hernán Lacunza, de Empiria Consultores, muestra el cambio del escenario político y económico que experimentó la minera brasileña en su tiempo de permanencia en Malargüe.
En un principio, se proyectaba una inversión de U$S 5.900 millones. Esto le permitiría a Vale explotar una de las mayores minas de potasio en el mundo y a la provincia cobrar regalías por el equivalente a lo que ingresa anualmente por impuesto automotor.
Además, estaban aseguradas ventas millonarias a Brasil, por lo que "también se proyectaba una reducción del déficit comercial bilateral que registra el país", señala el informe.
No obstante, en solo cuatro años, la inversión estimada creció a U$S 10.900 millones, a lo que se sumaron otras dificultades a nivel nacional como la inflación y el cepo cambiario así como otras de carácter internacional relacionadas con la caída del precio de muchos minerales que comercializa Vale.
Bajo este panorama, la consultora privada indica que "es difícil que una empresa decida hundir capital en nuevos proyectos si no encuentra parámetros más o menos ciertos de ingresos (precios sin congelamiento, exportaciones sin cupos) y gastos (precio de insumos, abastecimiento de insumos importados, costo de la energía y presión impositiva provincial)".
El análisis de Lacunza expresa, además, que la incertidumbre cambiaria es particularmente nociva dada la evidente pérdida patrimonial a la que se expondría quien tuviera expectativas devaluatorias más altas que la tasa de retorno esperada.
Como contraparte, cabe mencionar que las obras en el yacimiento ya fueron completadas en un 40%, por lo que abandonar el proyecto significaría para Vale dejar atrás una inversión de unos U$S 2.180 millones aproximadamente.

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