Brizuela del Moral se emocionó hasta las lágrimas cuando debió expresar en palabras el final de un ciclo que comenzó en 2003. El auditorio, la mayoría oficialista que asistió a la asamblea, no dejó de aplaudir cada vez que al primer mandatario se le quebraba la voz.
Para marcar el final, eligió la referencia al compromiso personal que tuvo con la gestión. "Catamarca va a vivir un tiempo histórico marcado por la alternancia política en el ejercicio de las responsabilidades de la administración de la cosa pública", señaló y agregó: "Particularmente, pienso que hay momentos en la vida de todo hombre en los que se asume un especial sentido de la responsabilidad, y creo haberla sabido asumir durante estos siete años que los catamarqueños me confirieron el máximo honor al que puede aspirar un hijo de esta tierra, ejerciendo la misma con lealtad hacia la Provincia", señaló.
"Deseo para Catamarca, y para todos y cada uno de ustedes y de sus familias, un futuro de paz y bienestar. Ésta ha sido la única justificación de mi gestión política y va a seguir siendo la razón fundamental de mi vida. Les doy las gracias por su sacrificio, por su colaboración y por las reiteradas pruebas de confianza que me han otorgado. Quise corresponder a ellas con entrega absoluta a mi trabajo y con dedicación, abnegación y generosidad." dijo .
"Hasta siempre", fueron las palabras que uso para despedir a su gente y luego agregó una referencia a la beatificación de Juan Pablo II.
Las críticas
También hubo un párrafo casi al inicio de su alocuión en el que pidió moderación con las críticas. Mensaje que se supone no sólo dirigió a la oposición sino también a dirigentes del FCS. "No reniego de la crítica. Pero creo tener la autoridad moral para pedir que no se recurra a la inútil descalificación global, a la visceralidad o al ataque personal porque creo que se perjudica el normal y estable funcionamiento de las instituciones democráticas", señaló.
Empate técnico
Al finalizar la Asamblea Legislativa, Brizuela del Moral, legisladores y funcionarios del Gobierno compartieron un asado en el salón La Esmeralda, en Valle Viejo.
Allí brindó otro mensaje en el que instó a seguir trabajando por el FCS y reiteró que el resultado del 13 de marzo fue un" empate técnico".
"No hay que ponerse loquitos", les dijo para levantar los ánimos del oficialismo. También señaló que hubo "deslealtades" que contribuyeron a la derrota aunque no personalizó en ninguna figura en particular.
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