El Concejo desaprobó en sesión especial la rendición de cuentas 2012 presentada por el intendente José Manuel Inza.
EL DATO:
Cuando habían pasado 15 minutos de iniciada la sesión, llegó al recinto el concejal del FAP Claudio Molina. Estaba de viaje, pero logró regresar a tiempo para la sesión. Entró apurado y sonriente, y de esa forma fue recibido por sus pares. Es que con su presencia la oposición se aseguraba los votos necesarios para aprobar el despacho que rechazó la Rendición de Cuentas del ejercicio 2012 presentada por el intendente José Inza.
La rendición de cuentas del primer año de gestión del intendente José Inza fue desaprobada por el Concejo Deliberante en una sesión especial que se desarrolló el jueves por la noche.
La mayoría de votos de los bloques opositores prevaleció sobre los votos del Frente para la Victoria, que esta vez no tuvo la mayoría (en realidad es la primera minoría) por la ausencia del concejal y presidente del cuerpo, Alejandro Lozano.
De esta manera, la UCR, el FAP y Unión Pro votaron en conjunto el despacho que desaprobó los Estados Contables y la Rendición de Cuentas del Departamento Ejecutivo correspondiente al ejercicio 2012.
Las mayores críticas -de todos los bloques- se centraron en la subejecución de partidas en áreas sensibles como Desarrollo Social, Obras y Servicios Públicos y Desarrollo Económico; y, en contrapartida, marcaron la sobre-ejecución en otras áreas como Comunicación y gastos en la planta de personal -aludiendo tanto al ingreso de agentes como a la cantidad de funcionarios políticos-.
Respecto de la subejecución, marcaron fuertes críticas al ahorro siendo que en la ciudad hay necesidades sin cubrir.
La rendición de cuentas analiza básicamente cómo el gobierno utilizó el dinero presupuestado, en este caso, durante todo 2012 y de ahí se desprenden -en un análisis más político que técnico- las prioridades de gestión y el rumbo de la administración, entre otras cuestiones.
El despacho aprobado
En la noche del jueves hubo dos despachos de la comisión de Presupuesto y Hacienda que reflejaron el estudio del expediente elevado por el intendente Inza. Uno firmado en mayoría por los concejales Carlos Bevacqua, Luis Conti y Pablo Puppio (todos del FpV) y el otro en minoría firmado por Agustín Carús (Unión Pro) y Claudio Molina (FAP).
Este último fue el que terminó aprobándose por 9 votos contra 8, y es el que desaprueba los Estados Contables y la Rendición de Cuentas del ejercicio que terminó el 31 de diciembre de 2012, que contó con un presupuesto de 208.295.071,66 pesos.
Uno de los puntos de este despacho hace hincapié que el pasivo del municipio al cierre de 2012 fue de 39.501.987,42 pesos, compuesto por una deuda consolidada de 6.440.519,87 pesos; una deuda flotante de 27.875.272,96 pesos y en concepto de Cuenta de terceros 5.186.184,59 pesos.
Comparándolo con el ejercicio anterior, la deuda consolidada se incrementó en 874.098,40 pesos; la deuda flotante en 549.982,66 y la de terceros en 2.785.389,59.
En lo que hace a la subejecución presupuestaria (esto es, gastar menos de lo presupuestado), advirtieron que se dio en áreas relevantes como en el Fondo Único de Obras e Infraestructura, donde el presupuesto era de 25.498.551,80 pesos y sólo se usaron 6.972.674,16 pesos, es decir el 27 por ciento del total.
Similar es el caso correspondiente al Fondo Único de Emergencia Social, donde de los 2.572.113,62 pesos presupuestados, se ejecutó solamente 1.716.397,88 pesos, "lo que demuestra una inversión exigua teniendo en cuenta que el distrito atravesó tres inundaciones en 2012", advirtieron.
Mencionaron además otras áreas en las que hubo subjecución, entre ellas Desarrollo Económico y Desarrollo Rural.
Por otra parte, consideraron como "muy significativo" el incremento de gastos en personal. Según se describe, en 2011 se pagaron 77.865.668 pesos en este concepto. Si bien para 2012 se presupuestaron 86.327.643, 83 pesos con una planta total de 1.406 agentes, se erogaron en realidad 102.362.552,94 pesos con una planta que ascendió a 1.627 municipales.
Marcaron como dato importante la sobre-ejecución del gasto en el área de prensa, donde se presupuestó 1.124.249 pesos y se ejecutó en realidad 2.429.000 pesos, un 116 por ciento más. La pauta oficial no escapó al análisis de los concejales. El presupuesto oficial en 2012 en ese concepto fue de 470.400 pesos, sin embargo se gastó 1.106.000 pesos, lo que representa el 135 por ciento más.
De acuerdo a los firmantes, esto "pone de manifiesto con absoluta claridad la improvisación y el desorden presupuestario existente en la administración municipal", además de "la falta de planificación y la improvisación a la hora de elaborar y, peor aún, ejecutar el plan de gobierno".
El despacho del FpV
Firmado por Pablo Puppio, Luis Conti y Carlos Bevacqua, el despacho en mayoría proponía la aprobación de la rendición de cuentas.
No obstante, en los considerandos los concejales fueron críticos hacia la gestión.
En este sentido, en el despacho expresaron su disconformidad ante la falta de diálogo por no haber abordado, al comienzo de la gestión, un diagnóstico profundo de estado de situación del Estado Municipal para avanzar en un proyecto de modernización.
Consideraron también que "ha sido desmedido el incremento de la planta de agentes municipales durante 2012, al igual que el de la planta política, y el mismo no se condice con un municipio altamente endeudado no sólo desde el punto de vista económico y financiero, sino también en materia de obras y realizaciones que la comunidad espera y demanda permanentemente".
A su vez, marcaron que tampoco advirtieron una adecuada política en materia de ejecución del gasto público, en especial teniendo en cuenta las situaciones más acuciantes de la población en materia de ayuda social y el alto déficit en obras públicas, teniendo en cuenta las tres inundaciones.
El tratamiento de la deuda con los proveedores municipales fue "inadecuada" según los ediles, ya que el Estado comunal debería haber honrado los compromisos.
En uno de los últimos párrafos del despacho, señalaron que "siendo este el primer año de gestión, y pese a que este bloque no ha cubierto las expectativas políticas que tenía sobre la nueva administración del intendente José M. Inza, se considera prudente aprobar la Rendición de Cuentas, no sin antes recomendar la necesidad de realizar diagnósticos determinando necesidades de personal, de recursos materiales y operativos para dar cabal cumplimiento a las metas preimpuestas".
La votación
Luego de poco más de dos horas de sesión, los concejales votaron.
Por la aprobación del despacho en minoría que rechazó la rendición de cuentas, votaron Agustín Carús y Ramiro Ortiz de Unión Pro; Juan Sáenz y Andrea Marina de la UCR; José Cordeviola, Claudio Molina, Maya Vena, Nancy Elichiri y Rubén Laddaga del FAP.
Por la aprobación del despacho en mayoría que aprobaba la rendición, lo hicieron Carlos Bevacqua, Luis Conti, Pablo Puppio, Diego Colman, Martín Laborda, Cristina Croharé, Alicia Zubiría y Roberto García todos del FpV.
"ESTA GESTIÓN NO ES EFICAZ NI EFICIENTE"
En su fundamentación durante la sesión, el concejal Agustín Carús señaló que no acompañaban la rendición de cuentas por una serie de motivos, entre los que enumeró la falta de respuesta satisfactoria por parte del Ejecutivo respecto del Servicio de Cirugía Cardiovascular; la pérdida de eventos como Otoño Azul, Pre Cosquín y la Noche de los Museos; la no terminación del Patio Andaluz, de la Plaza San Martín, del pavimento de 51 cuadras con crédito de la provincia y las 102 del BID, además de la no culminación de la Avenida Urisote, y del estado de las calles asfaltadas y de tierra.
También marcó que "no cabe duda que hay discriminación en el tratamiento de los proveedores" que habían prestado sus servicios durante la administración anterior.
Recordó la fallida licitación para el cobro de tasas adeudadas y advirtió que aún no cuentan con información de cómo siguió (o si siguió) el sumario administrativo iniciado por el Departamento Ejecutivo.
En lo que respecta al barrio San Martín de Porres, lamentó que "no se cumplan las expectativas que teníamos" en la concreción de su construcción y advirtió el faltante de dinero en una de las cooperativas.
Al hacer referencia a la subejecución presupuestaria en algunas áreas, se preguntó: "si no se gastó ahí, ¿dónde se gastó?. En áreas sensibles se gastó menos de lo programado y el municipio se siguió endeudando. ¿Cuál es la justificación?".
Y entendió que la respuesta está en el aumento del dinero depositado por el municipio en los bancos. Dijo entonces que mientras esto ocurría "había proveedores a los que no se les pagaba. ¿Eso es un gobierno progresista, popular y nacional?".
El concejal enumeró otras muchas cuestiones para terminar sosteniendo que "esta gestión no es eficaz ni eficiente".
"NO FUE UN AÑO GANADO"
Para el concejal del FAP, José Cordeviola, el estudio de la rendición de cuentas demuestra que hubo "un desmanejo económico de los recursos públicos", y marcó especialmente la falta de ejecución de obras públicas, un tema pendiente del Ejecutivo con toda la sociedad.
Marcó el aumento del gasto en personal, al tiempo que advirtió que "ese aumento no fue al bolsillo de los trabajadores", sino al incremento de la planta de personal.
"Incremento excesivo" fue como definió el gasto en el área de prensa y en la pauta oficial, a la vez que detalló algunas de las áreas subejecutadas, coincidiendo con la exposición del concejal Carús.
Habló de una fuerte deuda desde lo social y en la obra pública y entendió que el Ejecutivo "va a tener que rever esta situación porque no es el mejor camino el que se transitó en 2012. No fue un año ganado", dijo por último.
"NO VENIMOS DE DISNEY WORLD"
"No somos tan apocalípticos", fue uno de los primeros conceptos que dijo en su fundamentación el concejal del FpV Pablo Puppio, luego de escuchar los discursos de la oposición.
Habló de la situación económica financiera recibida de la administración anterior y resaltó una mejora en la política fiscal del Ejecutivo, ya que se incrementaron los porcentajes de cobrabilidad de las tasas y derechos recaudados durante 2012.
Al igual que en el despacho que firmó junto a sus compañeros de bancada, deslizó críticas a la gestión.
No obstante, advirtió que si bien "hay cosas para mejorar, no venimos de Disney World ni entramos en el tren fantasma".
"MODELO DE GESTIÓN EQUIVOCADO"
Al intervenir el concejal Juan Sáenz de la UCR, advirtió que cuando se analiza la rendición de cuentas "se evalúa una gestión municipal".
Habló de una sobreestimación de los recursos e hizo hincapié en una diferencia del 11 por ciento entre lo presupuestado y lo que realmente el municipio recibió, además de remarcar el incremento en el déficit del pasivo -conformado por la deuda consolidada, la deuda flotante y cuenta de terceros-.
Mencionó un ahorro de 21 millones en áreas claves como Desarrollo Económico, Emergencia Social, Desarrollo Rural y Obras y Servicios Públicos y marcó en este sentido que "hay una deuda social importante".
Al igual que otros concejales, Sáenz advirtió el aumento del número de agentes municipales, de nuevas áreas y funcionarios. "Y sin embargo -sostuvo-, hay déficit. Las obras y los servicios prestados ¿justifican el déficit?. Claramente, la respuesta es no".
Apuntó además que no hubo "un exacto cumplimiento del presupuesto" y habló de una desigual distribución de los recursos en las distintas áreas, apuntando a la sobre-ejecución en comunicación y pauta oficial.
"La rendición de cuentas refleja una mala administración como consecuencia de un modelo de gestión equivocado", consignó por último.
"DEUDA SOCIAL CON EL PUEBLO"
Cuando la concejal Cristina Croharé del FpV intervino, marcó en primer lugar que "hay una deuda social con el pueblo" y en ese sentido dijo que "lamentablemente tengo que coincidir con los concejales de la oposición".
También mencionó las tres inundaciones y se preguntó entonces cómo es posible que en emergencia social hubiese una subejecución de los recursos.
Por esto entendió que "hay que ajustar la política del Estado municipal" y enfáticamente marcó que "la economía es una herramienta para llevar adelante políticas. Es una inversión para darle felicidad al pueblo".
Se detuvo unos minutos en contar una situación que vivió. Cuando el frío comenzó a hacerse sentir, una persona la fue a ver porque necesitaba una garrafa. Ella misma se dirigió a Desarrollo Social, pero llamativamente le informaron que no había garrafas para entregar a la gente que lo necesita. Fue entonces que la concejal criticó la subejecución y el ahorro en esa área.
Unido a esto expresó que "hay un desfasaje entre nuestro proyecto político y la realidad del pueblo de Azul, y tenemos que decirlo" a lo que añadió que "la gestión municipal debe estar al servicio de la comunidad" y reclamó en ese sentido que se lleven a cabo políticas concretas.
"DISTRACCIÓN DEL GOBIERNO"
El concejal Luis Conti del FpV señaló al inicio de su intervención en el Concejo que desde su bloque "tenemos la valentía de decir lo que sentimos y pensamos" y en ese contexto dijo que tienen "una mirada crítica de las políticas" llevadas adelante.
Recordó que en febrero de 2012 "ya sabíamos que iba a pasar esto del no pago a proveedores y una enorme deuda social y en obras públicas".
Habló de una "distracción del gobierno, a tal punto que hay vecinos que reclaman obras básicas y hay subejecución".
Advirtió justamente que el municipio no presta esos servicios o no hace obras "no es por falta de plata".
A pesar de las críticas (expresadas también en el despacho que firmó) explicó que de todas maneras el bloque iba a votar por la aprobación de la rendición de cuentas porque "es el primer año de gestión. Pese a que el Intendente municipal no tuvo en cuenta algunos consejos y a que algunos compañeros piensan que hacemos oposición cuando en realidad son aportes en positivo, le damos la derecha".






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